creo que cuando un político -un ser humano, en general- utiliza la frase “nosotros poníamos los muertos” y lo hace, como lo hizo el máximo mandatario de UPN, en una disputa política partidista mientras habla como principal líder de UPN ante la actual presidenta del gobierno de Navarra no hace sino corroborar lo que ya se sabe: que se utilizan el dolor y la violencia en beneficio político propio. Esto es lo que hace Esparza cuando suelta esa frase, que no deja de ser una frase nauseabunda, ya que los muertos, que yo sepa, los ponía la inmensísima mayoría de una sociedad frente a una minoría de, efectivamente, pistoleros -como dijo Esparza- pero entre los que no estaba ninguno puesto allí por Bildu, que es de lo que acusó a Barkos, que mientras UPN ponía los muertos ella gobierna con Bildu, que “ponía los pistoleros”. Que se sepa, Bildu está formado por bastantes más partidos que la antigua HB, la gran mayoría de esos partidos contrarios a la violencia ejercida por ETA. En todo caso, si Esparza tiene pruebas de que Bildu o alguien del Bildu actual ponía a los pistoleros, que acuda a los juzgados y denuncie, que se le aplaudirá. Se entiende la idea gilipollas, retorcida, egoísta, cruel, aprovechada y falsa que usa Esparza, se entiende, a fin de cuentas es una idea muy básica que apela a la parte más básica del cerebro de las personas: nosotros somos los buenos, vosotros sois los malos, ya sea claramente o porque os relacionáis con estos, que son directamente asesinos o cuando menos herederos directos de ellos. Lo que ocurre es que esa disputa emocional o ética -o esa reprimenda-, que tiene su interés y que tiene su recorrido -porque lo tiene-, queda anulada por completo cuando te autoadjudicas algo que ni es del todo tuyo ni muchísimo menos solo tuyo. Se acostumbraron durante tantos años a tenerlo todo que también quieren usar solo ellos todo el dolor.