A la contra

Flexibilidad de agradecer

08.10.2020 | 00:20
A la contra, por Jorge Nagore

Ya la semana pasada se anunció la posibilidad y esta ha sido la propia María Chivite la que declaró que se está analizando la opción de que si un alumno de Primaria –6 a 12 años, llevan mascarilla– da positivo no se confine a toda la clase, algo que sucede desde inicio de curso y que, a tenor de los datos –muy pocos o ningún positivo en las PCR realizadas a esos miles de alumnos confinados y al mismo tiempo muy pocos positivos relacionados con las aulas–, no tendría mucho sentido, ni desde el punto de vista sanitario –el principal y básico–, ni educativo, ni social. Era una demanda que yo al menos hice desde el inicio y que, se incluya o no, al menos los padres y madres vemos que se están estudiando esos datos y que esos datos van a servir para algo, bien sea para mantener los criterios actuales o bien sea para relajarlos, pero que sirvan y que sean los que marquen qué hacer, más allá de que todos como sociedad estamos por lo que se ve bastante convencidos de que la salud es lo primordial y que la precaución a priori es un buen camino. Pero, eso, a priori, porque luego la salud también se resiente si te pegas metido en casa días y días y días mientras el mundo sigue, se resiente tu ritmo vital, se resienten las extraescolares que estén haciendo los críos, sus relaciones sociales y familiares incluso y, en resumen, su vida. No es excesivo ni un drama quedarse 10 días en casa –o 20– en todo un curso escolar, pero ningún grupo educativo que ya haya sido confinado por un positivo está libre de que eso les vuelva a suceder una segunda vez y una tercera y una cuarta y aquello se convierta en una auténtica tortura china emocional. Así que bienvenida sea la posibilidad y la intención de, si los datos lo confirman, flexibilizar algo esta parte del protocolo que afecta a casi 40.000 alumnos de Primaria y por el que cerca o ya más de 10% han tenido que pasar.