Al término del partido disputado en el estadio de El Sadar entre Osasuna y el Real Madrid se registraron incidentes en la zona de Graderío Sur que se saldaron con dos personas detenidas y dos heridos, uno de ellos trasladado a un centro médico.
Los hechos se desencadenaron cuando los efectivos de seguridad intentaron proceder a la identificación de un aficionado por el lanzamiento de una botella al terreno de juego durante el transcurso del encuentro. Exactamente en el minuto 37 fue cuando el colegiado se acercó al delegado para pedir que se solicitase por megafonía que no cayesen objetos al terreno de juego.
La seguridad privada ya tenía localizado al presunto infractor, pero prefirió esperar al acabar el partido para evitar incidentes, algo que no ocurrió.
Esta intervención derivó en un altercado entre un sector de la afición y las fuerzas de seguridad, lo que motivó la realización de cargas policiales en el interior de dicha grada, aunque posteriormente se trasladaron fuera. Lea la información completa.