Increíble”, contestó Alessio Lisci, entrenador de Osasuna, cuando le preguntaron en la sala de prensa de El Sadar por sus sensaciones tras derrotar al Real Madrid (2-1). “Ha sido tanto que no sé qué palabra utilizar. Ha sido fantástico. Hace 15 años que no se le ganaba al Real Madrid. El equipo ha ido a por la victoria”.

Sin embargo, el técnico italiano situó la clave de la victoria en la brillante actuación del colegiado Jorge Figueroa Vázquez desde el VAR, que corrigió al árbitro principal, Alejandro Quintero González, en las dos acciones que supusieron los dos tantos de Osasuna. Primero, en un penalti de Courtois a Budimir que el trencilla interpretó inicialmente en directo como un piscinazo del croata, enseñándole incluso una tarjeta amarilla que luego anuló. Y después, validando el definitivo 2-1, obra de Raúl, anulado de salida por un fuera de juego que la tecnología demostró que no existía. “No es que el VAR nos haya ayudado, sino que ha rectificado bien las dos situaciones. Son dos situaciones difíciles. Si soy sincero, el penalti de Budi en directo no lo entendí, pero volviéndolo a ver, sí que es penalti, aunque no es una llamada fácil. Por suerte el VAR ha entrado y ha arreglado dos errores que, repito, no eran llamadas fáciles”, analizó Lisci.

Al entrenador de Osasuna también le cuestionaron por si la victoria, por ser contra el Real Madrid, tenía un valor añadido, a lo que respondió casi sin pensar: “Estamos tres puntos más cerca de la salvación”. Sin embargo, al ser repreguntado, el italiano se despachó con algo más de sinceridad: “La victoria tiene mucho valor añadido añadido porque hasta hoy sólo habían perdido dos partidos. Es muy difícil sumar tres puntos contra el Real Madrid. Cuando tú vas haciendo cuentas, no vas diciendo que contra el Real Madrid ganamos tres puntos, sino que siempre dices que esos partidos los dejas en el aire y no cuentas con ellos. Es decir, son tres puntos fuera de quiniela, aunque no dejan de ser tres puntos”.

Lisci, que volvió a elogiar a Budimir, autor ayer del primer gol de Osasuna, y que catalogó de “golazo” el que hizo Raúl en el tiempo añadido para firmar el definitivo 2-1, destacó que “hemos defendido con mucho orden, algo que por ejemplo el otro día en Elche nos costó mucho en bloque bajo y ahora hemos hecho bien. Hemos dejado alguna ocasión, pero el Real Madrid es un equipo que siempre te genera y después del gol del empate hemos tenido esa fe de meter uno más”. “Así que estoy muy contento”, añadió el preparador italiano, feliz por todo el equipo, pero en especial por los jugadores del banquillo, “tanto los que han entrado como los que no han entrado, porque ya dije que el partido lo iban a ganar los once titulares y también a través del banquillo”.

El vestuario exige un día libre

El equipo guarda hoy descanso. Al entrenador de Osasuna le preguntaron ayer por si hoy domingo había entrenamiento en Tajonar, que al parecer era el plan inicial del técnico. Sin embargo, el italiano reconoció públicamente que sus jugadores le habían obligado a que les diera fiesta. “Digamos que les he tenido que dar el día libre bajo una amenaza importante; si no, no salía del vestuario”, respondió con una sonrisa que provocó las carcajadas del respetable. “Por vivir, les he tenido que dar día libre”, añadió. Así que el vestuario exigió un día libre. La ocasión lo merece tras volver a ganar al Real Madrid en El Sadar 15 años después.