Vuelo a ninguna parte
El aeropuerto de Noáin recibe ya más personas que acuden a las visitas guiadas por sus instalaciones (446 de mayo a diciembre del pasado año) que pasajeros en tránsito. Vale, es una exageración y es incierto, pero comienzo a pensar que esa moderna terminal ha quedado para poco más que eso: para museo de la desproporción y del gigantismo. Comenzaré por decir que pese a vivir a escasos metros de la pista, nunca he sentido el ir y venir de aviones como una molestia y mucho menos como un peligro. Al contrario, esa dotación pone al pueblo en el mapa aunque haya que pelear periódicamente la denominación y compartirla con Pamplona. Pero si fue la dinámica de los nuevos tiempos y los avances en materia de comunicación los que convirtieron un modesto campo de aviación en un proyecto anclado al desarrollo futuro de Navarra, no es menos cierto que también que las apuestas del siglo XXI (la comodidad del tren, la mejora de las carreteras, la oferta de vuelos económicos en ciudades cercanas como Zaragoza o Bilbao...) amenazan con llevarse por delante la obra y convertirla en eso, en una reliquia que acoja visitas guiadas y vuelos a ninguna parte.
En ese paisaje peninsular de proyectos faraónicas que la crisis ha convertido en monumentos de un desarrollismo ciego, el aeropuerto ofrece una imagen surrealista con sus dos torres de control y su dos terminales; y quiero creer que no hay dos pistas porque los vecinos de Noáin no van a renunciar a sus piscinas y a los de Esquíroz ya les desenterraron sus muertos para desplazar el cementerio en un anterior plan de ampliación. No es Ciudad Real, ni Castellón, pero hay días en los que solo el planear de las avionetas parece dotar de utilidad a tan colosal infraestructura a la que, todo hay que decirlo, ni la ubicación ni la climatología juegan a su favor.
Supongo que Navarra no va a renunciar a su aeropuerto, pero su utilidad lleva tiempo puesta en cuestión y no tanto por sus prestaciones como por la falta de demanda y también de oferta. Entre tanto, los paneles informativos de la terminal se adaptan a los nuevos tiempos: Hora: 17.40. Destino: muelle de carga y visita al parque móvil. Usuario: Asociación de Jubilados la Hermandad. Observaciones: visita retrasada.