Lubitz y la versión oficial
Cuanto más leo, cuanto más confidencias escucho por estar en esta profesión, más me cuesta creer las versiones oficiales. Incluso esa denominación (versión oficial) ya viene envuelta en un halo de sospecha y desprende un tufillo a manipulación. Pongo casi todo en cuarentena porque la historia está llena de acontecimientos que en un determinado momento parecían diáfanos y con el paso de los años han aparecido los verdaderos motivos que los desencadenaron. Y los que nos quedan por conocer a nosotros o a futuras generaciones...
Sirva esta introducción para confesar que siempre he mirado con escepticismo la versión de que el copiloto del Airbus sea el único causante del accidente del avión. Incluso donde otros han visto una reacción ejemplar -las explicaciones ofrecidas a las pocas horas por el fiscal francés- observé un indisimulado afán por señalar a Lubitz y solo a Lubitz. Como si esa aseveración en boca de un fiscal cerrara ya la vía a cualquier otro tipo de hipótesis. Tan sorprendente como que digan que han encontrado en su domicilio un parte de bajo roto, que estuviera medicado por depresión, que los médicos le hubieran detectado tendencias suicidas y que su compañía, en fin, no sabía nada de todo esto. El gesto del presidente de Lufthansa ayer, dando la espalda a las preguntas de los periodistas, solo echa más sombras sobre el asunto.
Me quedo, en principio, con esa sensación general de extrañeza de las primeras horas; con el estupor de los investigadores, incapaces de encontrar explicaciones al acelerado descenso de la nave. Luego están las contradicciones (dicen ahora que hay un video en el que se escuchan golpes de hacha en la puerta cuando antes han negado su uso...) y esa otra caja negra que no aparece mientras que sí encuentran pequeños dispositivos de móviles. Todo muy raro.
No sé si conocer la verdad servirá de consuelo a las familias de las víctimas o multiplicará más su dolor; no sé si la verdad aparecerá en algún libro o en alguna película que contradiga la versión oficial. Y mientras aclaran esto, desconocemos qué pasó con el avión de Malaysia Airlines desaparecido en el Índico...