¿Tienes los 15 puntos del carnet?
“Te estaba buscando! Sí, a ti. ¿Tienes los 15 puntos del carnet...?”. No Matías, no los tengo, soy navarro y, como titulan los compañero de Sociedad, sufro más que el resto de ciudadanos del Estado la presión (por qué llamarlo presión cuando quieren decir persecución...) de las multas de tráfico. Ahí están los 28.000 vehículos sancionados y esa tasa que duplica la media española. Te hablo de mi experiencia, Matías; unas veces por responder a una llamada al móvil, otra porque se me pasó el plazo de la ITV (no sirve la excusa de que no has recibido la comunicación oficial), esta más reciente porque iba lanzado (¡joder lanzado, a 126 me delató la foto, que ni el McLaren de Alonso corre menos...!) por la Ronda un domingo al mediodía que ni coches había; por estas menudencias, digo, no respondo a tu llamada. Ni yo tengo los 15 puntos ni Osasuna los 50 que le garantizarían la salvación...
Y no será porque la gente no está advertida y tira de cualquier tecnología a su alcance para avisar, estar prevenidos y sortear la vigilancia. “Están poniendo el radar en la salida hacia Pamplona, escondido detrás de una señal, en el cruce de acceso al aeropuerto”, advertía ayer por la mañana un amigo en el WhatsApp de la cuadrilla. ¡Trampa! El problema no es el radar, sino coger el móvil alertado por los silbidos de rigor cuando vas conduciendo: ¡te pillan seguro!
Que los navarros cometemos infracciones, seguro, pero no es menos cierto que los diferentes cuerpos policiales encargados de controlar el tráfico (Guardia Civil, Policía Foral, policías municipales...) tienen que recaudar para sostener su densa estructura y, salvo desconocidas donaciones, no hay más recaudación que tirar de talonario y multa. Siempre he sido partidario de la prevención antes que de ese afán de meterte la mano al bolsillo, pero he de reconocer que algunos solos aprendemos a golpes: ahora ni corro, ni atiendo el móvil y, por supuesto, la pegatina de la ITV en lugar bien visible. Así están las cosas por aquí, Matías. “Permíteme que insista: ¿todavía no lo ves...?”. No te empeñes...