Sometido a censura
“Ejemplar sometido a censura”. Así rezaba el aviso incrustado en algunas páginas de periódicos de antaño. La moral y la política vigilaban el contenido de los artículos, y además del rastro en la contención de los adjetivos en los textos dejaban la huella imperecedera de un escandaloso hueco en blanco en la plana, como si el plomo de las linotipias hubiera quedado fundido antes de llegar a la rotativa. Desconozco si los periodistas y editores de aquellos periodos inquisitoriales presumían de haber desafiado a la autoridad o se avergonzaban ante el lector por ese baldón; pero burlar a la censura a base de ingenio e inteligencia fue un arma de la profesión en esos tiempos infames en los que la palabra libertad solo encontraba refugio en los diccionarios.
Algo similar persigue ahora el PP con la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Palpado el daño que tanto pillaje le ha causado en forma de pérdida de alcaldías y presidencias en las elecciones locales y autonómicas; constatado por el CIS que la corrupción es la segunda preocupación de los españoles, el partido que sostiene al Gobierno vuelve a la táctica de echar tierra sobre los mil escándalos que le empapan. Y si para ello hay que manipular las leyes, enmendarlas a su antojo, le pasan recado al ministro Catalá, que ya demostró su habilidad para modificar la ley del aborto. ¿Qué es lo próximo? Prohibir la toma y reproducción de imágenes de detenidos. De arrestados por presuntos delitos de corrupción, le ha faltado añadir en el texto de la enmienda. Un documento que cuenta con el respaldo de CiU, partido que durante 23 años ha sostenido en la presidencia de la Generalitat a Jordi Pujol, a su familia y amigos.
Aviso: empiezan por las imágenes y acabarán censurando los textos. Ya lo hacen en TVE, según los datos recogidos en un reciente informe elaborado por el Consejo de Informativos Y es que tienen mucho que ocultar...