Editorial

Maya se lanza al PSN a la desesperada

19.12.2020 | 01:06
Maite Esporrín y Enrique Maya atienden a los medios.

A la espera de lo que ocurra el lunes, la voluntad de Navarra Suma de aceptar las 26 enmiendas del PSN en Pamplona demuestra la capacidad para aparcar sus propios principios con tal de evitar su sexto presupuesto prorrogado

El PSN ha caído en la trampa de Navarra Suma para negociar los nuevos presupuestos de Pamplona o en realidad los socialistas se lo han puesto a Maya en bandeja. Puede que ambas cosas. Lo cierto es que el grupo socialista presenta 26 enmiendas al presupuesto de Navarra Suma por valor de 9,5 millones dando a entender que esas duras condiciones van a ser un escollo insalvable para negociar. El equipo de gobierno había presentado un proyecto presupuestario sin apenas aportaciones (las principales inversiones como los parques de Aranzadi o Txantrea Sur vienen de atrás) eso sí con un incremento del gasto social para mitigar los efectos de la pandemia. Acto seguido el PSN se postula como candidato a negociar con un listado de propuestas que presume públicamente no se las van a aprobar. Pero resulta que Maya le dice que sí. Los regionalistas en ningún otro momento hubieran ni planteado aceptar –al menos por dignidad– este envite, un programa que ni es el suyo ni comparten (muchas dan continuidad a proyectos que arrancaron en el anterior mandato del cuatripartito). Pero ganan mucho. No sólo consiguen gestionar un proyecto de más de 230 millones con el único límite de un órgano de control entre las dos formaciones en el PSN está en minoría. Maya lograría, en caso de prosperar el pacto, aprobar un presupuesto por primera vez en seis años de mandato y evitar una nueva prórroga gracias a uno de los grupos que posibilitó con su abstención que fuera alcalde cumpliendo con su veto a EH Bildu. La gratuidad de las escuelas infantiles, el polideportivo con aparcamiento subterráneo en Santo Domingo, revertir los cambios en Pío XII y Padre Moret, el corredor sostenible del Labrit e impulsar el plan de vivienda social en Erripagaña son algunas trágalas. Habrá que ver cual es la voluntad real de Maya para dar salida a estos proyectos o si, tras la firma, va a dilatar al máximo los trámites para ignorarlos o encargar informes que demuestren su inviabilidad. Ya advierten de entrada dudas con respecto al 0-3 gratuito, el destino de varios solares para VPO o con la reparación de la pasarela de Labrit (el PSN no quiere que se adelante el dinero). Navarra Suma tiene tragaderas suficientes para recoger aquellas propuestas que no solo rechazaron sino que incluso llevaron a los tribunales. Ayuda que no tiene condicionantes al euskera. Y eso también se lo pone fácil. Habrá que ver si el chalé de Caparroso termina albergando peregrinos o refugiados. Y si desaparecen las plazas de aparcamiento de Pío XII por las que tanto pelearon los regionalistas. El lunes lo sabremos.