Desde hace ya unos años, el Ayuntamiento y el Gobierno de Navarra han abierto varios centros cívicos para uso y disfrute de los ciudadanos. Opiniones a favor o en contra aparte, lo que sí parece claro es que decisiones que benefician el disfrute de la ciudad por parte de quienes en ella habitan son, cuando menos, iniciativas positivas.
Barrios nuevos, zonas en crecimiento, espacios necesitados de impulso, el casco histórico... muchas han sido las zonas favorecidas por esta iniciativa. Ahora los vecinos del II Ensanche tenemos la oportunidad de disfrutar, como tantos otros pamploneses, de las actividades culturales, lúdicas, artísticas que los centros cívicos ofrecen. Con el traslado del conservatorio de la calle Aoiz a la ciudad del música, un mítico edificio, ahora vacío, abre un mundo de posibilidades. Conferencias, cursos, biblioteca, exposiciones, música, cine... Por fin es posible en este otro centro de Pamplona.
Con la peatonalización de la calle Olite, con tantos centros educativos a nuestro alrededor..., parece que es una inmejorable oportunidad para que quienes durante años hemos convivido con el impulso del comercio como motor principal podamos ahora sentir que también para nosotros está pensada nuestra ciudad.
Impulsemos la creación de un centro cívico en el conservatorio de la calle Aoiz.
De todos y para todos.