Según la filtración de la web Wikileaks nos hemos enterado que el fiscal general del Estado, Cándido Conde Pumpido, ante la presión de Estados Unidos, se desentiende de algo tan claro y sangrante como es la muerte del cámara de televisión José Couso.

No nos extraña que Conde Pumpido y otros magistrados solamente pongan dificultades para la paz en nuestra tierra, e incluso afirmen que la izquierda abertzale no participará en las elecciones. Imparte justicia (por llamarlo de alguna manera) a las órdenes de quienes apoyan la política en la existencia de ETA. ¿Nunca tendremos jueces honrados?