Es indignante que con la situación de crisis que estamos viviendo en este país este Gobierno de UPN se haya gastado para la festividad de San Saturnino y para el día de San Francisco Javier (día de Navarra) 200.000 euros. Y yo me pregunto ¿en qué? Es mucho dinero. No sé cuánto costarán las medallas de oro que se han dado, pero ahí fuera hay personas que no reciben medallas y están mirando en contenedores de basura y rompiendo las bolsas de desperdicios que los demás tiramos. Es indignante que la clase política vaya por un lado y la sociedad por otro. Los políticos navarros van de solidarios, pero sólo de boquilla, además, siempre con el dinero ajeno.

Por otro lado, también estoy indignada porque el viernes en Pamplona no había ningún operario de limpieza, ni echando sal por las calles ni limpiando las aceras. ¿Dónde estaban? ¿Quién se preocupa de dar órdenes? El viernes, cuando caminaba por la avenida de Carlos III, vi una bolsa de sal en el suelo. Pensé que estaba allí para que la cogiera el que le hiciera falta, pero no me parece normal que no hubiera ningún operario de limpieza. Estoy de acuerdo en que todo el mundo tiene derecho a tener fiesta, pero en días así, es necesario limpiar las calles y no había nadie para ayudar a los ciudadanos.