La mayoría de los pamploneses han disfrutado de varios días de fiesta con motivo del puente de la Constitución, pero hay un colectivo para el que estas fechas significan todo menos vacaciones: los estudiantes. Se acercan los exámenes finales, y las fiestas suponen únicamente abandonar las clases unos días para emplearlos en estudiar.
El martes día 7 de diciembre (día no festivo en Pamplona) subí al civivox de Mendillorri y resultó que estaba cerrado por puente. Si ya resulta insuficiente para los estudiantes del barrio que lo abran sólo por las tardes y que cierren los días festivos, el colmo es que nos lo cierren además en días laborables.
Viendo que cada vez que subía a la biblioteca del civivox estaba repleta de gente, decidí preguntar a los responsables por qué no lo abrían también por las mañanas, a lo cual me respondieron que, de ese modo, ellos tendrían que trabajar 16 horas seguidas.
La solución está muy clara, se necesita más personal para que la gente del barrio pueda estudiar cerca de casa en la que, personalmente, es una de las bibliotecas con más silencio y tranquilidad en las que esta estudiante ha disfrutado de sus puentes y vacaciones.