Les va a sonar a chiste, pero es absolutamente real. En la nueva y flamante terminal del aeropuerto de Pamplona se han olvidado de poner un reloj. No hay aeropuerto, estación de tren, de autobús o estación marítima que se precie que no tenga uno. O varios. Bien visible. Para que los viajeros puedan ver el tiempo que les falta para su partida. Pues aquí, en nuestro aeropuerto, con la que ha caído aquí hace nada por unos relojes, se han olvidado de ponerlo. Profesionales los constructores. De primer nivel. ¿Cuántos aeropuertos habrán hecho en su vida para olvidar semejante detalle? ¿Cuántos aeropuertos habrán visto?

Y siguen sin ponerlo. Vamos para tres semanas desde su apertura y seguimos sin peluco. ¿De verdad que Sanz, Barcina, Jiménez o Miranda no lo echaron en falta el día de la inauguración? A ver si va a ser verdad eso de que ellos a los relojes no les dan importancia.