Gracias por su buen hacer y generosidad. Gracias por tener el Banco de Santander y por permitir que se manejen las cuentas de sus clientes a su antojo. Gracias por poner dichas cuentas en negativo a su conveniencia y por meter el dinero de mi hipoteca en otra cuenta. Gracias por embargar mi piso al no cumplir con dicha hipoteca y, sobre todo, gracias por permitir que me desahucien cerca de la Navidad. Nuestra familia desea que tenga unas felices fiestas.