Sin espejo retrovisor, sin manilla para abrir la puerta, sin tapón de la gasolina y con una raja, que no raya que también, de lado a lado en la chapa. Así nos encontramos el miércoles la furgoneta cuando fuimos a cogerla en la calle Lizarra de Estella. En el cristal no había ninguna nota del autor del desastre, así que empapelamos el barrio pidiendo colaboración ciudadana y ésta no tardó en llegar. Muchas personas nos dijeron que había pasado por ahí antes o después del suceso y así pudimos marcar la horquilla horaria, hasta que al final, alguien nos dijo que había visto lo ocurrido e identificó al autor. Desde estas líneas queremos agradecer a todas las personas que se han puesto contacto con nosotros su voluntad por ayudar y también a Policía Municipal que nos ha prestado buena atención. Sin duda éste ha sido el mejor regalo del Olentzero. Muchas gracias.
- Multimedia
- Servicios
- Participación