En Pueyo no pueden dormir. Según los vecinos, son las campanas las culpables, y por eso se han quejado al señor alcalde. Han sido escuchados y las campanas no sonarán a partir de las 22 horas hasta las 8 de la mañana. Me parece tremendo que estos vecinos no hayan caído en la cuenta de que no son las campanas las que no les dejan dormir, sino esas dos antenas tremendas que tienen a ambos lados del pueblo, despidiendo ondas electromagnéticas que invaden todo el pueblo y su alrededor. ¿Acaso no se han parado a pensar lo que tienen encima? Pues eso es mucho peor que las campanas de la iglesia. Ahora con el silencio párense a pensar y comprobarán que no son las campanas las que no les dejan dormir, sino las dos antenas ubicadas en el pueblo...