Mesa de Redacción

Referéndum sobre la Unión Europea

09.02.2020 | 07:54

Se celebra el Día de Europa bajo la sombra de las elecciones europeas del 26-M. Sí, en mayo habrá tres urnas en los colegios electorales y papeletas para los comicios forales, municipales y europeos. En las anteriores elecciones de 2014, la abstención alcanzó el 54% en Navarra. Una cita electoral que volverá a medir la actitud y el pulso social sobre el proyecto de la Unión Europea en un plebiscito clave para su futuro en un momento en el que graves sombras acechan su continuidad. No sólo el brexit del Reino Unido, también el camino ultra y antieuropeísta que han tomado Polonia, Eslovenia, Hungría, Austria o Italia. Los discursos fríos y vacíos de los dirigentes y burócratas europeos han sido la única respuesta a las incertidumbres sociales y económicas y a la creciente deriva hacia posiciones autoritarias como respuesta política a unas elites que han fracasado en su respuesta al avance de la desigualdad y a la pérdida de los compromisos humanistas de solidaridad y justicia originarios. Europa es hoy sólo un gran escenario de desencanto. Un caldo de cultivo para el escepticismo, la homofobia, el populismo, donde la derecha extremista cabalga cómoda sobre el triste lenguaje que define hoy para los europeos la actual Europa: crisis financiera, rescate bancario, insolidaridad, austeridad, euroescepticismo. Y recortes de derechos sociales y laborales. La falta de información y un discurso conservador y economicista aumentan la desconfianza ciudadana. Recuperar aquellos valores sociales, democráticos y humanistas originarios es la alternativa real al creciente desentendimiento de los ciudadanos de esta peligrosa Europa de las Cumbres y de los mercados, que intenta remodelar el mundo hacia un empobrecimiento generalizado de las personas al dictado de los poderosos. Aquella Europa como un club de democracias merece la pena. Sigue siendo un gran proyecto político, social y humano, porque fuera de Europa hace mucho frío. Pero de esta Europa debilitada y acogotada de hoy hay poco que celebrar. Y mucho que cambiar. El 26-M también hay un verdadero referéndum sobre Europa.