N-121-A (2+1), ¿vacuna o placebo?

20.02.2021 | 00:39
Autoridades visitando la zona donde comienzan las obras del primer tramo (Ezkaba - Olave) de transformación de la carretera N-121-A en una vía 2+1 carriles.

No, no vamos a hablar de ningún virus, pero si algo tiene de bueno el lío este en el que andamos metidos (entiéndase lío como manera de atenuar lo que viene siendo una desgracia) es eso, que todos estamos en el mismo saco. Ricos, pobres, catalanes (y catalanas) independentistas, catalanes (y catalanas) constitucionalistas, catalanes a los que se la refanfinfla, el inglés, el francés, y el alemán de los chistes, chorizos en activo, chorizos eméritos, familias obreras, Pedro Sanchezes y Donald Trumpes. Todos vistiendo el último grito en cubrebocas€

Sí, lo sabemos, aquí también hay rangos, no todo el mundo lo está padeciendo con la misma intensidad ni sufre las mismas consecuencias (vaya desde aquí nuestro reconocimiento para aquellos que lo están pasando verdaderamente mal), pero en definitiva, a todos, absolutamente a todos, nos abraza la misma incertidumbre y sufrimos las mismas restricciones, que cercenan nuestra libertad, tanto individual como colectivamente. Y ya se sabe, mal de muchos... Pero mientras todo esto ocurre y nos mantiene a todos secuestrados, la vida sigue, y aunque parezca mentira, el común de los mortales sigue teniendo otras preocupaciones.

Una que no concede el consuelo del mencionado mal colectivo, porque solo afecta a una parte de la población navarra que se la come a diario con patatas, es la situación de la manida N-121-A, que pese a los esfuerzos del Gobierno de Navarra por complacer a todos, no termina de contentar a nadie. Durante los últimos meses hemos permanecido en silencio. Dadas las circunstancias, teníamos claro que eran otras las prioridades. Aun así, hemos seguido entre expectantes, sorprendidos, e incluso algo aturdidos, todos los movimientos llevados a cabo por el Gobierno en torno a la carretera. No sabemos cómo habrá interpretado la opinión pública nuestro silencio, ya se sabe que quien calla otorga, y tal vez hayan podido pensar que nuestra comunicación con los mandatarios forales ha sido fluida y permanente. Pero nada más lejos de la realidad.

El 28 de febrero de 2020 más de 1.500 navarros y navarras nos manifestamos en Bera a pie de carretera, con el único fin de llamar la atención por lo que entendemos una situación injustificable y a todas luces vergonzosa, que año sí, año también, sea pandémico o no, padecemos sin intuir el más mínimo signo de comprensión por parte de la administración foral. Un par de semanas después teníamos intención de hacer lo propio en Uharte, que lleva años reclamando soluciones y es otro ejemplo de negligencia por parte de la administración. De la actual, y de todas las anteriores, que nos conocemos, y alguno se viene arriba€

En una sociedad medianamente avanzada sería impensable que por un lugar como Itaroa, en pleno siglo XXI, siguieran circulando diariamente miles de camiones de gran tonelaje, solo porque quien tiene el mando carece de lo que hay que tener para desviar todo ese tráfico internacional por las vías alternativas preparadas para ello. (En Francia sí cuentan con alternativa, van todos formalitos por donde tienen que ir). Se escudan en que la competencia es del Ministerio de Fomento. ¿Pero no se supone que son madera del mismo árbol?, ¿qué tal una llamada? (Houston, tenemos un problema€). La decisión es política, no nos vengan con milongas. Obvia señalar que por Uharte no pasa la N-121-A, al igual que decir que la mayoría de los camiones que circulan por su centro comercial se dirigen hacia ella.

Como apuntábamos, era nuestra intención seguir con nuestras protestas, y si en Bera fuimos 1.500, en Uharte esperábamos ser muchos más, dada la cercanía de Pamplona. Porque nos consta que la gente de a pie, ellos sí, en su mayoría nos apoyan. Porque es de sentido común y porque es incomprensible que después de tantos años sigamos contando muertos (cinco el año pasado pese a estar tres meses confinados), y al Gobierno solo se le ocurra pintar rayas continuas. Dobles, eso sí.

La convocatoria estaba hecha y autorizada, pero llegó la covid, y pese a que por aquel entonces no podíamos imaginar la dimensión de lo que se avecinaba, en un acto de lealtad y responsabilidad, decidimos aplazar la misma. El problema de la N-121-A sigue sin resolverse, por mucho bombo y mucho platillo con el que nos presenten el dichoso 2+1, "testado internacionalmente con unos magníficos resultados" nos cuentan, pero del que nadie que lleve la mascarilla bien puesta ha oído hablar. Al tráfico de la mencionada y lamentable carretera (principal vía de acceso a la capital del reino para más de 30 municipios navarros), le da absolutamente igual que haya vacuna o que la deje de haber. Y a nosotros, mientras esta vía siga infestada de camiones, el 2+1 nos seguirá pareciendo un mero placebo, porque 2+1 suma tres, que de hecho sumará tres solo a ratos. Será un quiero y no puedo, un sí, pero no, una solución que no contenta a nadie, y que supone un vergonzante agravio comparativo, dado que nosotros, como el resto de miles de navarros y navarras, llevamos años (y los que nos quedan gracias a una infame gestión) pagando peajes en sombra por unas infraestructuras que disfrutan otros, infraestructuras que ni siquiera pedimos para nosotros, pero que como mínimo debería servir para que se atienda a nuestras reivindicaciones.

Una treintena de alcaldes de la zona, algo insólito históricamente hablando, firmamos un documento en el que pedíamos que el tráfico internacional, que no tuviera ni origen ni destino en la zona, fuera desviado por la paralela autovía de Leitzaran. El propio parlamento instó al Gobierno a estudiarlo con el apoyo de todos los grupos parlamentarios salvo Navarra Suma que se abstuvo. Y el Gobierno, como quien oye llover. Pero no solo eso, han aprovechado la situación de alarma en la que nos encontramos, la cual nos ha maniatado en muchos aspectos, para acelerar todos los trámites, comenzar con la construcción del 2+1 de forma atropellada y poner toda su propaganda en marcha. Anunció un batiburrillo de medidas milagrosas: más controles, radares, rayas continuas, peajes, rotondas, desdoblamiento de túneles€ Esto último especialmente sangrante, porque va a suponer un gasto millonario (de dinero que no hay) cuando de hacer caso a nuestra demanda no sería necesario, puesto que es el excesivo transitar de camiones el que obliga a desdoblarlos por seguridad. De ahí la amenaza de sanciones por parte de la UE que tanto preocupa al consejero de Cohesión Territorial, hasta el punto de reconocerlo públicamente. Señor Ciriza, con todos los respetos: Los túneles de Leitzaran ya están desdoblados. Todos.

Y en esas seguimos, mientras nuestro Gobierno, el de todos, activa su maquinaria propagandística y se jacta de estar poniendo toda la carne en el asador, nosotros, miles de ciudadanos de a pie, seguimos cruzándonos diariamente a un palmo de distancia de decenas de camiones que no dan margen al despiste. En absoluto nos oponemos a que se mejore la vía, faltaría más, creemos que es una deuda histórica. Pero que tampoco nadie dude que seguiremos insistiendo en la necesidad de reducir drásticamente el tráfico pesado por nuestra carretera. Nos dicen que esperan que las medidas a adoptar disuadan a los camioneros de utilizar la N-121-A. Señoras y señores, si hay motivos para tratar de disuadirlos, hay motivos para desviarlos.

PD: No creemos que nuestra demanda sea descabellada. Prueben a calcular la ruta entre Noáin e Irun en cualquier plataforma de internet, y comparen ambas opciones, (N-121-A/A-15) alguno se sorprenderá€

*Firman este artículo: los alcaldes Juankar Unanua (Igantzi), Aitor Elexpuru (Bera), Dabid Iturria (Arantza), Ladis Satrustegi (Lesaka), Miguel Mari Irigoien (Etxalar), Ane Otxandotrena (Elgorriaga), Leire Ortuoste (Doneztebe), Natalia Rekarte (Donamaria), Ernesto Dominguez (Zubieta),F rancisco Javier Bereau (Ituren), Ugutz Zubieta (Oitz), Andres Etxenike (Bertizarana), Jon Telletxea (Beintza-Labaien), Evaristo Mentaberri (Zugarramurdi), Iñaki Ariztia (Urdazubi), Martín Pikabea (Ultzama), Edurne Barberena (Arraitz-Orkin), Isabel Baleztena (Lantz), Miguel Angel Larraioz (Anue), Alberto Urdaniz (Odieta), Marikarmen Lizoain (Olaibar), Pedro Lezaun (Ezkabarte) y Alfredo Arruiz (Uharte)