Educación y despoblación. Carta a María Chivite

01.03.2021 | 00:40

Escribo estas líneas desde Leitza, donde para el curso que viene, en el Instituto Amazabal, el Departamento de Educación prevé no subvencionar el comedor escolar para los estudiantes de Educación Secundaria, y si el comedor desaparece, tampoco será posible el transporte que tenemos organizado para los estudiantes de Bachiller. Todo esto supone que algunos jóvenes de Arano, Goizueta, Ezkurra, Larraun, Lekunberri, o Araitz-Betelu llegarán a sus casas sin comer pasadas las 15.30 horas después de haber salido de ellas a las 7.10 horas de la mañana, y otros tendrán que organizar por su cuenta trayectos de hasta 50 minutos en coche para llegar a su instituto de referencia para poder estudiar Bachiller.

Hace menos de un mes, el 30/01/2021, se publicó en DIARIO DE NOTICIAS DE NAVARRA un suplemento especial sobre la Jornada Navarra frente al reto de la despoblación, en el que se comentaba su participación en él, señora Chivite, hablando sobre el Plan Reactivar Navarra, señalando "la revitalización del medio rural como parte fundamental para salir de la crisis", y mencionando varias medidas para reactivar la economía rural, planes para la accesibilidad a la tecnología y a la conectividad del medio rural, 14 nuevas acciones en diferentes ámbitos para corregir las desigualdades territoriales, etcétera. Por otro lado, el 18/02/2021 en la portada del mismo periódico se mencionaba que se destinarán 11,8 millones de fondos europeos para Desarrollo Rural, explicando las diversas inversiones que se planean con ese dinero en la economía rural. Sobra decir que todos estos planes e inversiones son necesarios para que la economía rural funcione, pero no es realista pensar que la despoblación se frenará sólo con medidas encaminadas a la reactivación económica.

En la información sobre la jornada antes mencionada se decía que usted, presidenta Chivite, planteaba otra de las claves ante el reto de la despoblación, "asegurar el derecho de la ciudadanía a la movilidad", para "garantizar que la práctica totalidad de los navarros dispongan del acceso a los servicios públicos básicos". Para frenar la despoblación rural, como usted mencionaba, lo primero que hace falta es que los servicios básicos, entre los que la educación y la sanidad figuran en primer lugar, se garanticen para las personas que vivimos en él. Y también se debe garantizar el acceso a las mismas, mediante sistemas de transporte público, inexistente o absolutamente insuficiente en muchos pueblos de Navarra. Para que los pueblos permanezcan vivos, los niños y los jóvenes que viven en ellos y que son su futuro, necesitan tener acceso a atención sanitaria y a educación viviendo en sus pueblos. Si no es así y se ven obligados a irse, los pueblos se vaciarán inevitablemente.

Para evitarlo, es necesario aplicar políticas de discriminación positiva para el medio rural. Hay que estudiar las diversas situaciones que se dan en nuestros pueblos y darles respuestas individuales, aplicando el principio de equidad, no el de igualdad. No vale decir que en los demás institutos no se subvenciona el comedor. La situación no es la misma, y el tratamiento, tampoco debe serlo. Muchos de los jóvenes de nuestro instituto, para poder estudiar, necesitan que exista el comedor y así también el transporte escolar; no es un lujo, es una necesidad. No están en las mismas condiciones que los jóvenes de Pamplona, que pueden llegar a sus institutos andando o en transporte público. De nada valen las palabras, los planes, la dirección de Administración Local y de Despoblación, si luego no se materializan en decisiones, medidas efectivas y presupuesto destinado a ello.

Por todo lo mencionado, aprovecho estas líneas para solicitar nuevamente, a usted como máxima responsable del Gobierno de Navarra, señora Chivite, al Departamento de Educación, a la Dirección General de Administración Local y Despoblación y a los ayuntamientos de nuestros pueblos, que lleguen a una solución consensuada y compartida, para que se mantenga el servicio de comedor subvencionado para los estudiantes de Educación Secundaria del Instituto Amazabal de Leitza, y así también sea posible que los estudiantes de Bachiller tengan acceso a transporte. Es un tema que ya se ha tratado en varias ocasiones entre los diferentes agentes involucrados, pero estoy segura de que desde la voluntad de diálogo, entendimiento y de búsqueda de soluciones, todavía estamos a tiempo de resolverlo de una forma satisfactoria para todos.

Lo pido para Leitza y para educación, pero lo hago extensible a todos los demás pueblos de Navarra, para que se cubran los servicios básicos que faltan en ellos, para que la vida y un futuro sea posible en nuestros pueblos.

Para que los pueblos permanezcan vivos, los niños y los jóvenes que viven en ellos y que son su futuro, necesitan tener acceso a atención sanitaria y a educación viviendo en sus pueblos

Hay que estudiar las diversas situaciones que se dan en nuestros pueblos y darles respuestas individuales, aplicando el principio de equidad, no el de igualdad