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En malas manos

Osasuna aceptó el préstamo de 52 millones de euros de CVC y tendrá que devolver unos cientos de millones de euros más que los que recibió

En malas manos

Los grandes fondos de inversión, conocidos como fondos buitre por sus prácticas de rapiña, controlan casi todos los sectores de la economía, desde la vivienda a la sanidad privada, desde la banca a la gran industria, desde las tecnológicas al negocio de la deuda. BlackRock, Apollo y Blackstone son algunos de los nombres de estos gigantes del capital riesgo. Captan capitales de las pensiones privadas, de inversores particulares, de otros bancos, incluso de dinero negro del narcotráfico, del comercio de armas y de otras actividades ilegales, e invierten en todo el mundo sin apenas límites ni controles. Todos se rigen por una misma regla: comprar barato y vender caro. Para recuperar la inversión y asegurar las tasas de beneficio prometidas a sus inversores harán lo que sea. Estos gigantes del capital riesgo se han unido para liderar el mercado del crédito privado y desafían a la banca con miles de millones en créditos.

BlackRock, con más de 10 billones de dólares en activos, es el fondo de inversión más grande del mundo, pero las inversiones que realiza son con el dinero de sus inversores. BlackRock fue una de las empresas que desencadenó la crisis financiera de 2008 porque popularizó los activos de las hipotecas suprime que envenenaron el sistema bancario hasta hacerlo explotar, y cuando la economía se derrumbó, ganó millones limpiando los activos tóxicos que previamente había alimentado. BlackRock ha sido criticado por distorsionar la competencia por su peso en los mercados financieros y encabeza el accionariado de varios bancos europeos. Apollo es otro de los fondos de inversión más influyentes del mundo y se dedica a captar ahorro de sus clientes para ofrecerles rentabilidades superiores a las de la Bolsa. Es considerado un fondo buitre por sus operaciones de riesgo para obtener beneficios significativos. El Atlético de Madrid y sus principales accionistas alcanzaron un acuerdo para que Apollo se convierta en el accionista mayoritario del club rojiblanco. Blackstone es también considerado como un fondo buitre por centrarse en la especulación inmobiliaria, y ha sido objeto de críticas por sus compras de vivienda de protección oficial y su impacto en el alquiler. Es conocido en España por la especulación inmobiliaria que practica. El fondo posee decenas de miles de viviendas, habiéndose convertido en el principal casero del país, y su gestión ha llevado a multitud de desahucios, aunque está barajando deshacerse de su cartera de viviendas en España. Entre estos tres gigantes del capital riesgo, debido al enfoque agresivo en sus operaciones, tienen miles de millones de euros en préstamos a empresas con mucha deuda, y si quiebran, la crisis no quedaría acotada a los inversores del capital riesgo.

CVC Capital Partners

CVC Capital Partners es otra entidad de capital riesgo, un fondo que busca oportunidades en compañías en crisis para sacar grandes beneficios. Su objetivo es obtener la máxima rentabilidad en empresas que compran y luego venden cuando da por amortizada dicha inversión. Es el rey de los fondos buitre que invierte en España, pero su operativa en el país está en el foco por la inspección de Hacienda por determinar si ha utilizado técnicas irregulares para reducir su factura fiscal. La Agencia Tributaria ya impuso una sanción histórica a ese fondo de capital riesgo, cercana a los 90 millones de euros, por la contabilización irregular de las plusvalías que ha obtenido en España mediante operaciones de compraventa de empresas.

El presidente de la Liga profesional buscó un acuerdo con CVC para salvar a los clubs de la liga tras la pandemia. Cuando finalizó el confinamiento, muchos clubs de futbol tenían problemas. La Liga presentó en 2021 el acuerdo con CVC como una solución a largo plazo: una inyección millonaria a cambio de ceder parte de los ingresos televisivos durante décadas. La oferta parecía atractiva, pero no todos aprobaron la idea. El rechazo del Real Madrid al proyecto Laliga Impulso es porque lo considera un engaño para expropiar a los clubes de sus derechos audiovisuales durante medio siglo. El club blanco acusó a CVC de actuar como un fondo oportunista por querer aprovecharse de la situación de los clubes por la pandemia, usando una estructura engañosa que expropia a los clubes del 10,95% de sus derechos audiovisuales durante 50 años. El procedimiento legal liderado por Real Madrid y Athletic desembocó en un fallo que deja en entredicho la forma en que se aprobó el pacto. El contrato firmado en 2021 entre CVC y la Liga pretendió ser una tabla de salvación para el cada vez más debilitado fútbol español, pero la cesión de los derechos televisivos al fondo inversionista por parte de 39 de los 42 equipos que conforman el fútbol profesional español no ha salvado sus situaciones financieras. Años después de que se anunciase dicho acuerdo, varios clubs se han arrepentido de haber firmado la alianza con la organización dirigida por Tebas. Cuando aún restan 46 años de los 50 estipulados en el contrato, el convenio ha demostrado ser una ruina para los clubs.

Este acuerdo de la Liga con CVC, que fue aceptado por la Asamblea del C.A. Osasuna, supuso unas pérdidas para este club de 5,1 millones de euros en la temporada 22/23, unas pérdidas que vienen producidas precisamente por el uso del préstamo de CVC por parte del conjunto navarro para confeccionar la plantilla del equipo. En cuanto a la deuda neta, en junio de 2023 era de 61,6 millones de euros, un millón de euros por encima del dato conocido en diciembre de 2022, que la situaba en 60,6 millones de euros. La temporada 24/25 Osasuna tuvo un beneficio de 2 millones de euros. La deuda neta del club era de 60,4 millones a 30 de junio de 2025.

Clubs como el Villarreal o la Real Sociedad han recibido un préstamo de CVC por importe de 108 millones, pero deben devolver cerca de 800 millones (8 euros por euro percibido). El Rayo Vallecano no aceptó el préstamo de CVC; de haberlo aceptado, habría recibido 33 millones de euros, pero tendría que devolver 456 millones. Osasuna aceptó el préstamo de 52 millones de euros de CVC y tendrá que devolver unos cientos de millones de euros más que los que recibió. El Athletic no suscribió el contrato con CVC. Casualmente, el Athletic y el Rayo Vallecano son los dos únicos equipos de la liga que no tienen deuda. El resto de los clubes manejan un importante déficit que se acentúa cuando se trata de los equipos más poderosos. La deuda de los clubes de la Liga en diciembre de 2025 confirma su alarmante situación financiera: FC Barcelona, 1.451 millones, Real Madrid, 1.302 millones, Atlético de Madrid, 550 millones, Sevilla y Betis, 200 millones, Villarreal y Real Sociedad, 115 millones, Alavés, 77 millones y Osasuna, 60 millones.

El autor es economista