ATTU alerta del deterioro del servicio de villavesas: autobuses en mal estado, horarios imposibles y falta de planificación urbana. Desde el sindicato independiente ATTU, los conductores y conductoras del transporte urbano de Pamplona queremos lanzar una advertencia clara y responsable: la situación del servicio de villavesas es insostenible y se está normalizando un deterioro que afecta tanto a la seguridad como a la calidad del servicio público.
Llevamos más de dos años denunciando el grave estado de los autobuses y un mantenimiento claramente insuficiente. A diario salen a la calle vehículos sin reparar, únicamente para intentar cubrir el servicio como sea.
En muchas ocasiones, el servicio ni siquiera llega a cubrirse, y cuando se hace, es con autobuses que presentan averías recurrentes, ausencia de calefacción, problemas en sistemas de seguridad como el freno de puertas, y otras deficiencias que no pueden considerarse normales en un transporte público moderno.
Esta situación genera una pregunta que no debería tener que formularse: ¿tiene que ocurrir una tragedia para que los responsables actúen? Paralelamente, se nos exige cumplir horarios irreales en una ciudad donde:
• La velocidad media es cada vez más baja.
• No existen carriles bus suficientes, ni continuos.
• El estado del asfaltado, con socavones y firme deteriorado, dificulta aún más la conducción segura y fluida.
Hablar de “mejorar la velocidad comercial” mientras se mantienen estos condicionantes es desconectarse de la realidad diaria del servicio.
Los conductores no pueden ir más deprisa cuando el propio entorno urbano y la planificación del servicio lo impiden.
Desde ATTU denunciamos que, mientras se baten récords, con menos autobuses operativos que nunca, la responsabilidad se diluye entre la empresa concesionaria Transports Ciutat Comtal (TCC) y la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona (MCP).
TCC es responsable directa del mantenimiento y la organización del servicio. La MCP, como titular del transporte urbano comarcal, no puede limitarse a mirar hacia otro lado.
El transporte público no puede sostenerse a base de forzar a la plantilla, ni de normalizar vehículos en condiciones deficientes. La seguridad vial, la salud laboral y el derecho de la ciudadanía a un servicio digno deben estar por encima de cualquier cifra o discurso institucional. Por todo ello, ATTU exige:
• Una revisión inmediata y realista de los horarios y tiempos de paso.
• Un plan serio y verificable de mantenimiento, con retirada de autobuses que no garanticen condiciones adecuadas.
• La implicación directa y efectiva de la MCP en el control del servicio.
• Soluciones estructurales, no parches ni silencios.
Seguir ignorando esta situación solo agravará el problema y deteriorará aún más la confianza de la ciudadanía en el transporte público.
Representación sindical de ATTU-Sindicato Independiente