Mucho se podría hablar sobre el problema que ha surgido en los últimos días en torno al cese del servicio de alquiler de bicicletas en Pamplona. Podríamos recordar que el proyecto nació con una planificación deficiente, cuando UPN lo anunció a bombo y platillo como un servicio a coste cero, aun sabiendo que eso era inviable; o que su gestión posterior, en manos de EH Bildu, ha sido aún más desacertada, al no haber sido capaz de mantener un servicio que utilizaban 54.000 personas, que esperaban explicaciones más claras de las ofrecidas hasta ahora. Sin embargo, entendemos que este es el momento de aportar soluciones, no de enzarzarnos en reproches.
Cuanto antes actuemos, antes podrá la ciudadanía volver a disfrutar de este servicio. Pero las prisas son malas consejeras, y por ello debemos analizar la futura solución con serenidad, con una visión global y estratégica.
Desde el Partido Socialista de Navarra lo tenemos claro: nuestra apuesta es firme, clara y decidida. Defendemos una solución mancomunada del servicio de alquiler de bicicletas, gestionado desde la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona (MCP), y no un modelo fragmentado basado en parches y convenios bilaterales desde el Ayuntamiento de Pamplona con los distintos municipios. La MCP integra a 50 municipios que suman una extensión de 587 km², frente a los 23,55 km² del término municipal de Pamplona. La lógica territorial, social y funcional es evidente.
Se nos abre una oportunidad única para corregir el error cometido en 2021, cuando no se tuvo en cuenta la dimensión comarcal del servicio. No podemos dejar al albur de convenios puntuales el derecho a una movilidad sostenible y accesible. Este derecho exige estabilidad, planificación y garantías, algo que no se logra con acuerdos frágiles que pueden romperse en función de los cambios políticos en cada localidad.
Hace tres años ya se inició el camino para que la MCP asumiera la gestión de este servicio. Se modificaron los estatutos y se aprobaron en los distintos municipios. Es decir, todos éramos conscientes de que la solución pasaba por una gestión mancomunada. Ahora debemos culminar ese proceso.
La MCP ya gestiona infraestructuras clave para la movilidad ciclista, como el principal eje intermunicipal del área, el Parque Fluvial de la Comarca de Pamplona, con más de 50 kilómetros ciclables a lo largo de los ríos Arga, Elorz y Sadar, que conecta Villava/Atarrabia, Burlada, Huarte/Uharte, Barañáin, Zizur Mayor, Orkoien, Valle de Egüés, Aranguren, la Cendea de Cizur y Pamplona.
A ello se suma la decidida implicación del Gobierno de Navarra en el impulso de nuevos carriles bici, como la conexión entre Pamplona, Mutilva y Sarriguren, la unión con Zizur Mayor o los nuevos tramos en Burlada, Villava y Huarte, alcanzando actualmente cerca de 150 kilómetros de red ciclista en Pamplona y su comarca. Estas actuaciones buscan construir una red intermunicipal conectada, reducir el tráfico y las emisiones, mejorar la seguridad vial y facilitar los desplazamientos laborales en bicicleta. Los resultados son evidentes: el uso de la bici como medio de transporte cotidiano no deja de crecer.
Debemos tomar esta decisión ahora, del mismo modo que en 1999 se apostó acertadamente por que la MCP gestionara el transporte urbano comarcal. Aquella decisión permitió que una villavesa conectara Berriozar con Mutilva, Barañáin con Burlada o Aizoáin con Beriáin. Hoy, esa misma lógica debe aplicarse al servicio de alquiler de bicicletas.
Este debate debe abordarse en el seno de la Mancomunidad, donde están representados todos los municipios. Por ello solicitamos al presidente de la MCP que actúe con valentía y agilidad, impulse esta iniciativa y facilite un debate sereno y constructivo. La movilidad sostenible no puede quedar paralizada por miedos administrativos. Ahora son los pueblos de la comarca quienes deben decidir si quieren avanzar juntos hacia un modelo más justo, eficiente y sostenible.
El autor es responsable PSN-PSOE Pamplona y Comarca