En el marco de una visita de una delegación china a Navarra, un miembro del Consejo Chino para la Promoción del Comercio Internacional (CCPIT) lo dejó claro “las empresas quieren certidumbre y plazos cortos”. En Navarra lo hemos hecho, por ejemplo, con la implantación de la firma coreana Hyundai Mobis en el Valle de Elorz. De hecho, en apenas dos años pasamos de la nada a la construcción de una factoría que se acerca a los 400 metros de largo. El tercer grupo de automoción del mundo (Hyundai-Kia) ha invertido 220 millones de euros, y anuncia la creación de 450 puestos de trabajo, con la puesta en marcha inminente.
El proceso estuvo repleto de retos. En primer lugar, la planta se ubica en una parcela de 147.000 m2 situada en la Ciudad del Transporte de Pamplona (CTP), que Nasuvinsa facilitó a la firma coreana mediante venta. Como promotora de este ámbito, esta sociedad pública tramitó previamente la modificación del Plan Sectorial de Incidencia Supramunicipal (PSIS) en coordinación con el Ayuntamiento del Valle de Elorz. Desde el Gobierno elaboramos un listado de todos los trámites y pasos que debía dar la empresa y se constituyó un grupo de trabajo de seguimiento de los mismos, entre Administraciones y empresa. ¿Cuáles fueron las claves de haber sido ágiles? Una buena cooperación entre Ayuntamiento, Nasuvinsa y Gobierno de Navarra, claridad y transparencia entre las partes, y disponer de una “ventanilla única” en la que se podían resolver dudas, y, por supuesto, posibilidad de minorar los plazos.
Sin duda alguna, este ejemplo es uno de los motivos que ha convencido a Hithium sobre su intención de invertir en Navarra. Por supuesto, le ha convencido nuestro ecosistema industrial, con formación profesional, centros tecnológicos y una sólida cadena de valor en empresas del sector renovable. A su vez, la agilidad administrativa ha sido también un elemento importante. El ejemplo de Mobis, con quienes ya mantuvieron una reunión y contactos, ha sido también importante. La agilidad administrativa es un elemento clave, y eso está en nuestra mano.
La UE lo tiene claro. A pesar de su continua importancia económica, la participación del sector de la manufactura industrial en el PIB ha disminuido en las últimas décadas, pasando del 17,4% en 2000 a su nivel actual del 14,3%. Este retroceso no es solo una realidad económica, sino también una señal de alerta estratégica con posibles repercusiones estructurales para la prosperidad y la cohesión social de la UE. Por este motivo el pasado 4 de marzo la Comisión publicó la propuesta de “Reglamento por el que se establece un marco de medidas para la aceleración de la capacidad industrial y la descarbonización en sectores estratégicos”. La clave es acelerar los procedimientos. De hecho, el artículo 4 menciona que los “Estados miembros establecerán una ventanilla única a nivel nacional para la presentación de solicitudes por parte de los promotores de proyectos”, y acto seguido que “los Estados miembros establecerán un procedimiento único de concesión de permisos basado en una única solicitud que abarque todos los permisos necesarios para los proyectos de fabricación industrial”.
A su vez, el Reglamento sobre fabricación de tecnologías de cero emisiones netas, fue aprobado ya en 2024. En el mismo se crea la figura de “Valles de aceleración de cero emisiones netas (en lo sucesivo, Valles) como zonas específicas para acelerar las actividades industriales de cero emisiones”. Estos valles tienen como objetivo agrupar a las industrias y atraer inversiones en la fabricación de tecnologías de cero emisiones netas a nivel regional y local. Además, los valles se pueden beneficiar de procedimientos administrativos simplificados. Para ello, los Estados miembros deben designar un punto de contacto único específico para cada valle, que debería funcionar como una ventanilla única para los promotores de proyectos. Estos puntos de contacto únicos se encargan de coordinar la concesión de permisos y de asesorar sobre todos los demás aspectos relevantes para atraer nuevos proyectos al valle.
Podría seguir con ejemplos. La agilidad es y va a ser clave para la competitividad de nuestra manufactura en el siglo XXI. Navarra compite con otros territorios de la UE, incluidos Polonia, Bulgaria o Hungría, con costes productivos más bajos, para atraer inversiones. La agilidad es un aspecto clave que está en nuestra mano, y que debemos utilizar no sólo para atraer, sino para anclar las inversiones de empresas que ya están en nuestro territorio.
Y que quede claro. No sólo pienso en grandes inversiones. El ejemplo de Mobis ha sido exitoso, pero puntual. Necesitamos que el mismo procedimiento se implemente a nuestras pequeñas y medianas empresas, nuestro auténtico motor de crecimiento, de manera estructurada y sistémica. El contenido del proyecto de Ley Foral de Industria tiene este objetivo claro, ventanilla única para todas las empresas, digitalización de los procedimientos que ofrezca transparencia a nuestras Pymes (carpeta industrial), posibilidad de acelerar procedimientos, siempre en cooperación con los entes locales … además de cláusulas sobre valores de nuestra industria, porque todo ello lo hacemos para mejorar la calidad de vida de las 91.000 personas que trabajan en la industria hoy en día. Y no solo eso, tenemos potencial para aspirar y atraer a más empresas y sectores que nos interesen, porque el potencial de Navarra es infinito.
El autor es doctor en Derecho europeo y consejero de Industria y de Transición Ecológica y Digital Empresarial