Pamplona - Javad Nekounam desveló ayer que Hacienda le ha embargado de sus cuentas 800.000 euros, cantidad que debía satisfacer Osasuna en virtud del contrato que tuvo firmado y que el club no ha hecho. El futbolista iraní compareció a petición propia ante los medios de comunicación para mostrar su enfado por esta situación especial que vive en el conjunto navarro y también por la desatención que está recibiendo por parte del club en las cuestiones referentes a la documentación para salir con su familia de su país y que han hecho que se retrasara su llegada a Pamplona. “Osasuna no ha hecho nada por mi visado, ni por el de mi hijo. Si vuelve a ocurrir, no vuelvo. Así no puedo”, dijo. “La gente solo habla de que llego con retraso, pero llego un día tarde por los papeles que no hace Osasuna con Hacienda y no puedo conseguir el visado. La culpa no es de Nekounam”.
En una larga conferencia de prensa, Nekounam básicamente expuso que en los contratos que ha firmado con Osasuna desde su llegada a Pamplona -habló de cinco o seis años de trabajo-, el club no ha pagado su parte a la Hacienda Foral -lo que hace que un sueldo pase de bruto a neto- y que ahora el fisco de aquí le ha embargado cantidades pactadas y no abonadas. “Yo tengo mis contratos en limpio”, dijo en un momento de su alocución refiriéndose a cómo cobraba su dinero.
El futbolista iraní, visiblemente enojado en algunos momentos, habló de dos cuestiones fundamentales: los embargos de Hacienda por la ausencia del pago que le correspondía a Osasuna según contrato y los problemas para salir de su país con su familia, donde criticó al club por no haber puesto lo suficiente de su parte -quizás tratar de su situación con la administración foral-. Nekounam, antes de someterse a las preguntas de los informadores, quiso hablar sobre sus sensaciones -lo hizo durante diez minutos-.
“Lo primero que tenéis que saber es que había pedido un papel para mi hijo desde el primer día en que firmé el contrato con Osasuna. No me ha llegado hasta el día 31 de enero”, dijo. Nekounam recalcó que ha sido por las gestiones a través de amigos ante la embajada como ha conseguido volver a Pamplona y adelantar los trámites, que le dijeron entonces iban a durar dos semanas. “No se quién dijo que volvía el lunes”, indicó sobre su previsible retorno en esa fecha. “Si no estamos en contacto con el embajador, Karim (Ansarifard) no podía estar aquí tan pronto. Osasuna no ha hecho nada para el visado de mi hijo o mi familia. Volví porque quería estar en Osasuna, porque en caso contrario no vuelvo. Me llegó una oferta de Qatar por un dinero que ni podéis pensar. Pero aquí estoy muy contento y muy feliz”, expuso con evidente enfado.
La cuestión con Hacienda, el otro asunto que ocupó buena parte de su disertación inicial, aparecía vinculada con la tardanza para regresar a Pamplona pero, sobre todo, como ambientación del escenario en que se ha movido el club. “Cuando llegué en verano no podía ni usar el teléfono móvil para estar en contacto con mi familia, no puedo abrir una cuenta, no tener dinero para tener tarjeta. Se dice que llego tarde, pero si yo no hago nada seguro que aún tardo dos semanas más”, explicó el asunto de su embargo. “No puede ser que haciendo todo bien para Osasuna y para la gente, llegamos un día tarde por los problemas que tiene Osasuna con Hacienda y el culpable sea Neko. No puede ser. Firmo un contrato y aún no tengo mi dinero. Eso me pone muy enfadado. El primer mensaje cuando llego a Bilbao es que están enfadados conmigo, ¿quién está enfadado con conmigo?”.
“Es que no conocen bien a Neko. La gente no sabe, si lo supieran vendrían aquí a decirme muchas gracias”, continuó. “Todo lo que he hecho me ha salido de dentro. Para estar aquí feliz, no por dinero porque desde 2011 no he ganado nada. Desde entonces tengo seis o siete cheques que están en mi casa”, dijo en referencia a los embargos.
A preguntas de los informadores, Nekounam fue más explícito en los problemas con la Hacienda de Navarra. “Osasuna tiene que pagar a Hacienda hasta 2011. Y cuando no paga Osasuna a Hacienda vienen a mi cuenta y me lo roban. Y si a tú te roban 650.000 euros, ¿qué haces?”, comentó. “Sabía que Osasuna tenía problemas, y sabía que ellos iban a pagar poco a poco. Pero no sabíamos que íbamos a tener un problema para obtener un visado y la tarjeta de residencia para mi hijo. Ya dije que si no mandaban ese papel yo no volvía a Pamplona, porque no puedo volver solo. Ahí hablamos, en este pasillo, con Iñaki (Ibáñez), Vasi, con todos”, entrelazó los dos temas.
El centrocampista explicó también que había tratado directamente su casuística con técnicos de Hacienda. “Hablamos un día con ellos y con Zabaleta. Me dijeron que no tenía culpa por no pagar, pero Osasuna tiene que pagar. Pero si Osasuna no tiene dinero, tampoco puede hacerlo. Lo que quiero es que la gente sepa de verdad lo que ha pasado. Ahora sabe un poco”.
“Hablamos tres o cuatro veces con el presidente, con Zabaleta, con Vasiljevic. Si hay problemas, tenemos que ayudar para que haya más espacio para pagar a Hacienda. Seguro que lo vamos a arreglar porque en caso contrario no puedo volver a España. Hacienda me ha quitado 800.000 euros aunque igual tienen que pagar un poco más. Ese dinero me lo tiene que devolver el club porque es mi dinero. Hacienda me lo ha cogido de mi cuenta y es algo que he ganado poco a poco, es de cinco o seis años y al final me han quitado todo”.
retraso e inspecciones
La situación. Nekounam no hizo las primeras declaraciones cuando llegó a Osasuna. Desde el club también se le dio largas a este asunto, que no tardó mucho en ser detectado. En el caso del jugador, Nekounam ha tenido que pagar los consiguientes recargos por no haber satisfecho en tiempo sus obligaciones fiscales, pero a Osasuna, en una de las inspecciones, también se le detectó esta irregularidad, por no haber elevado al bruto las percepciones del futbolista. La tardanza en la realización de las declaraciones por parte del jugador no elude las responsabilidades del club en sus obligaciones fiscales. Osasuna debía algo más que 53 millones por impuestos.