Síguenos en redes sociales:

Javier Flaño: “Dentro de unos días, dentro de unos años, quizás más, me dé cuenta de la importancia que ha tenido este gol”

Javi Flaño recibe en Tajonar otra felicitación de uno de los empleados de Osasuna y, tras el cumplido, le responde que sigue aún “en estado de shock”. No es para menos si se tiene en cuenta que su gol ha salvado al club del infierno, o peor

Javier Flaño: “Dentro de unos días, dentro de unos años, quizás más, me dé cuenta de la importancia que ha tenido este gol”Bergasa

pamplona - A Javi Flaño le encanta la nueva consigna que los aficionados aúllan a cada partido: “Osasuna nunca se rinde”. “¡Buff!”, resopla. “Se te ponen los pelos de punta...”, dice el último héroe del osasunismo, el último rescatador de este equipo. El futbolista de Noáin, un tipo sosegado que también se expresa con propiedad y mesura en una resaca tras la locura, también es una coctelera de emociones y de sentimientos, a saber: por el protagonismo en la salvación del equipo, por su responsabilidad añadida como hombre de la casa, por el sufrimiento extremo en una campaña agotadora, por el regusto de la consecución del premio. Javi Flaño no titubea cuando se le pregunta sobre su estado de ánimo. “Sí, soy un hombre feliz”, afirma emocionado.

Acaba de comentar que se encuentra todavía en estado de shock tras el partido del domingo... Han pasado muchas horas, ¿cómo se siente tras todo lo ocurrido en Sabadell, sobre todo por su gol?

-Van pasando las horas, pero sigo asimilando todo lo que pasó el domingo. Fue un día de mucha tensión, de mucha emoción al final del partido e insisto que lo voy asimiliando por lo raro que ha sido este final y todo lo que nos ha pasado en poco tiempo, en solo un encuentro. Pero ya empiezo a saborear poco a poco todo lo que ha significado la permanencia del equipo, aunque ya lo empecé a notar con los aficionados en el campo.

Ha pasado un día pero, ¿cuántas veces ha visto ya repetido el gol?

-Sí, lo he visto varias veces... Es una jugada que tengo grabada en mi memoria y, desde luego, son unas imágenes que guardaré en mi casa en el vídeo para toda la vida. Es un momento único, porque será muy difícil que pueda vivir un instante tan bonito como tuve la suerte de hacerlo. No lo olvidaré nunca, es una jugada para recordar hasta el final de los días.

¿Se imaginaba que podía tener semejante protagonismo en la historia de Osasuna y de firmar, al mismo tiempo, la jugada más importante de su vida?

-Sí, es la acción más importante de mi carrera futbolística, con muchísima diferencia, sobre todo por lo que significaba: empatar el partido, conseguir la permanencia en la Segunda División. Soy un jugador que ha crecido aquí y sé perfectamente lo importante que era para el club y la afición lograr la permanencia.

Es una jugada que ya entra en la historia de este club por su trascendencia, pero ¿tenía que ir a intentar el remate en ese córner o fue algo instintivo y únicamente voluntario?

-Fue algo totalmente instintivo porque yo no suelo ir al remate, sino que me quedo en posiciones de rechace e incluso más atrás. Pero vi que estaba casi todo medio perdido -el gol de Javi Flaño fue en el minuto 90 de partido-, tenía mucha fe en que se podía hacer ese gol y que incluso yo podía ser el autor de ese gol. Entonces, fui al remate con mucha decisión. Creo que esa fue una de las claves, también tengo la suerte de que el balón va donde quiero que vaya y entra. Pero sí que tuve esa decisión y esa fe de que el balón podía venirme a mí, y cuando vi que se acercaba, ya lo dije después del partido, empujado por todo el osasunismo, lo hice yo pero es un gol de todo el osasunismo, de toda la afición, de toda la gente que ama a este club.

Es un jugador de aquí, hecho en Osasuna, ¿va comprendiendo todavía más rápido la importancia de su gol para la supervivencia de la institución?

-Sí que lo voy asimilando, dentro de unos días e incluso dentro de unos años, quizás más, me dé cuenta de la importancia que ha tenido este gol. Pero sí que era consciente de lo que suponía para el club la permanencia. Gran parte de la temporada hemos estado luchando para salir de la zona baja de la clasificación y hemos tenido mucho tiempo para ir pensando en las consecuencias de un descenso de categoría. Todos teníamos muy claro lo que podía suponer un descenso a Segunda B.

Conecta el cabezazo, sale corriendo, se para, se derrumba, se lanzan sobre usted. ¿Y qué pensó?

-No me dio tiempo ni a pensar. Es un momento en el que me quedé sin poder articular palabra, sin pensar tampoco demasiado, pero con una emoción enorme. Sabía que ese gol podía suponer la permanencia del equipo y, en el momento, no pude pensar en muchas cosas pero la emoción fue muy grande. Es uno de los instantes de mayor emoción de mi vida, no me cabe la menor duda de que es así.

Con todos los compañeros encima, la piña en el suelo, ¿se puede pensar en lo que queda de partido, en lo que había que hacer en ese tiempo?

-Cuando nos levantamos, pensé en acabar el partido de la mejor forma, porque quedaban todavía unos minutos y no estaba terminado. Sabemos que el fútbol te sorprende cada día y hay que estar hasta el último momento peleando y atento a cada jugada. Pensé en colocarnos de nuevo cada uno en su sitio, jugar los minutos que quedaban a tope y con el máximo de concentración y sacar el partido.

Siempre con la afición de Osasuna muy cerca, casi junto a ustedes, en el fondo en el que les tocaba defender en el segundo tiempo.

-Fue una cosa espectacular el apoyo del domingo, de la afición de Osasuna poco podemos decir. Sin esta afición seguramente estaríamos en Segunda División B. Ellos son el principal arma de este club y son los que han sostenido al equipo a lo largo de toda la temporada, en los momentos más difíciles siempre han estado con nosotros. Por eso, la afición sabe que ha sido fundamental para la consecución de este objetivo, de la permanencia.

Y su familia, además de su hermano Miguel, que estaba junto a usted en el campo, ¿qué le han comentado?

-Que disfrute de este momento... Ellos, como nosotros y todos los aficionados, han sufrido muchísimo, también en el partido del domingo. Pero es que seguramente el encuentro en Sabadell refleja lo que ha sido esta temporada: muchas adversidades, situaciones muy complicadas en todos los encuentros. Los jugadores hemos sufrido muchísimo, pero al final ha merecido la pena y el osasunismo se merecía celebrar una alegría.

Independientemente de la consecución de la permanencia, ¿qué sensación le ha dejado este año tan convulso? ¿Esperaba que su retorno a Osasuna podía ser en un campeonato así de difícil?

-Ha sido un año que nos ha sorprendido a todos, a mí el primero. Sabía que iba a ser un año difícil, porque venía el club de un descenso de categoría y esto en todas partes complica mucho las cosas a los clubes, pero no podía imaginarme que iba a ser tan sufrido, tan difícil, que íbamos a recibir tantos palos y que íbamos a vivir tantos momentos difíciles. A pesar de todo ello, me quedo con un recuerdo muy bueno por cómo ha respondido la afición, de cómo se ha vuelto a recuperar ese sentimiento de osasunismo, de saber sufrir, de estar con el equipo todo el mundo. Me llevo estas cosas positivas y, tras la permanencia, se ve todo de una forma más positiva, aunque no hay que olvidar que ha sido un año muy complicado. Recuperar ese sentimiento de la gente, ese volcarse con el equipo es algo muy positivo para el futuro del club.

¿Cree que los cambios de entrenadores han tenido también una influencia negativa a lo largo de la temporada?

-Son unos momentos difíciles por el cambio de entrenadores, pero los jugadores ya sabíamos que teníamos la misma responsabilidad o más que los técnicos, yo el primero. Y era duro que gente que trabajaba en el día a día con nosotros era destituida y mientras nosotros éramos conscientes de que teníamos mucha responsabilidad. Pero nunca hemos tirado la toalla. Esto es como nos grita la afición: “Osasuna nunca se rinde”, y creo que los jugadores, desde luego la afición, nunca nos hemos rendido y hemos obtenido ese premio final.

En lo personal, ¿cómo ha sido la temporada? ¿Se ha sentido justamente tratado?

-También en lo personal ha sido una temporada difícil. Fue muy bonito para mí volver a saltar a El Sadar, un campo para mí inolvidable. Las cosas se fueron complicando y como jugador de aquí que soy, también los de fuera, yo siento las cosas muchísimo y ha sido al final un año difícil. Ha habido fases en las que he rendido bien, también sé que ha habido momentos en los que he rendido seguramente por debajo del nivel que la gente y yo mismo esperaba, pero me quedo con que he perseverado con el resto del equipo y, fruto de ello, he podido tener ese momento el domingo de poder hacer ese gol y que el club permaneciese en Segunda. Ha sido el momento de mi carrera y conseguir la permanencia en Segunda compensa todos los malos ratos que he podido pasar.

Ha habido fallos, llega el momento del análisis, desde su óptica, ¿qué debe hacer Osasuna para que no se repitan errores?

-En los próximos días creo que se debe hacer un análisis profundo, tanto de los jugadores, como de los técnicos, los que llevan la planificación, los entrenadores, para que no se repitan los errores que se han cometido este año. Los jugadores debemos analizar y que en años posteriores sean de otra manera pero, principalmente, hay que hacer un análisis profundo y hacer las cosas de manera diferente. Ha sido un año muy duro y se debe ver qué es lo que ha pasado. También hay que mirar hacia adelante, no nos podemos quedar viviendo de lo que ha pasado. Hay que tratar de poner todos.

¿Ya le ha enseñado a su hijo la jugada más importante de su vida futbolística?

-Sí, ya lo hemos visto en familia -con su mujer Oihane y su hijo Joar-, esta mañana (por ayer) hemos puesto cortes de radio en los que se cantaba la permanencia del equipo, hemos visto el gol varias veces. Es una jugada que sé que va a pasar a la historia, pero el mérito es del equipo, de la afición, de las paradas de Riesgo, del gol de David García... Estaba escrito que fuera así, tan complicado y tan duro, pero ha merecido la pena.

¿Puede decir que es un hombre feliz?

-Sí, es un día muy feliz para mí. Es uno de los días más felices de mi vida, me encanta el fútbol, me encanta Osasuna y estos momentos que estoy pasando los voy a tener grabados para siempre.