La otra crónica

El ejército del Comandante

25.01.2020 | 06:17
Chimy Ávila se retuerce de dolor tras lesionarse ante el Levante.

El deporte tiene momentos crueles y El Sadar presenció ayer uno de ellos. El Chimy Ávila vivía su mejor momento futbolístico y Osasuna gozaba de un jugador único en sus últimos años. Todo se rompió cuando la pierna izquierda se quedó clavada en el césped de El Sadar tras saltar en una presión. Ojalá las pruebas que le van a hacer hoy digan lo contrario, pero salvo milagro, Osasuna se queda sin su Comandante.

Pero lo que seguro que el argentino va a saber, sino lo conoce ya, es que está en un sitio peculiar. Aquí, si el Comandante tiene que retirarse unos meses, el resto del ejército se hará cargo de su trabajo no solo para lograr el objetivo, sino para ayudarle a él mismo a volver tan fuerte como estaba ahora.

Sus compañeros de equipo dieron ayer un paso importante para alcanzar la permanencia. El sustituto de Ávila, Cardona, dio síntomas de asumir el reto con valentía y, por fin, enseñó algo de la calidad que parecía que tenía en verano. Además, Osasuna se ha encontrado con un goleador extraño esta semana: Íñigo Pérez. Más allá de lo casual de su momento de cara a portería, el centrocampista pide paso para ser titular en el centro del campo, algo que con las bajas que además tiene el equipo va a ser posible rápidamente.

Pero, sobre todo, Osasuna tiene que seguir la senda defensiva mostrada. Sergio apenas tuvo trabajo gracias a la solidez del recuperado Aridane y de David García. Con la ausencia de gol, habrá que evitar que te marquen para intentar rascar los puntos que faltan para lograr la salvación (entre 10 y 12 más).

Además, el Chimy tiene el ejemplo tanto de Sergio como de Barja y Unai, que han salido de una lesión parecida en poco tiempo. Ellos tienen que servirle de guía.

Mientras, el resto del ejército, ese que se coloca en la grada y que en este lugar tiene tanta importancia, se va a dedicar a empujar al Chimy en su recuperación. En cada momento, cuando menos se lo espere, ahí aparecerá una palabra de aliento de sus rojillos. Y porque no puede dar alguno su cruzado, que sino se lo darían. Pero lo más importante es hacerle saber al Comandante que su ejército de miles de personas está detrás de él y le va a apoyar en cada paso de este largo camino.