La inmediata absolución de Figueras hace tambalearse la acusación por amaños

CASO La Audiencia absuelve 'in voce' al jugador al terminar el juicio, por tanto cuestiona la declaración de Vizcay y rebaja las pruebas de cargo

29.02.2020 | 01:47
Jordi Figueras (d), exjugador del Betis y su abogado llegando al Palacio de Justicia de Navarra.

PAMPLONa – De los futbolistas sentados en el banquillo, Jordi Figueras tenía el asiento más cómodo. No le apuntaban los informes patrimoniales por movimientos sospechosos (las transferencias por error de su boda era lo único a lo que agarrarse), ni le señalaban por su tráfico de llamadas, ni había otros investigados –salvo Vizcay– que le pusieran con contundencia en el ajo. Su nombre había sonado en la instrucción de la causa siempre de refilón. Amaya dijo al declarar en el juzgado instructor que Figueras había contactado con algún jugador de Osasuna (Vizcay le puso el nombre de Damiá) para iniciar las reuniones y recibir una prima por ganar.

El exgerente de Osasuna insistió durante la investigación que Figueras era el jugador que le estuvo llamando hasta medio año después reclamándole parte del dinero que les adeudaban a los béticos y que era uno de los dos futbolistas con los que Peralta y él se reunieron en un hotel de Madrid para cerrar el pacto. Pero Vizcay recuperó la memoria a raíz de una entrevista en televisión seis meses después y volvió a declarar ante el juez para corregirse. Así, donde decía Figueras quería decir ahora Xavi Torres, que era según él quien estuvo en aquella cita en la capital y el que le telefoneaba de forma insistente.

Amén de ello, la Liga (cuando Vizcay confesó allí ya situó a Jordi Figueras en la salsa, aunque lo identificaba como Jordi Sevilla) encargó a unos detectives que siguieran a Figueras. Lo hicieron durante diez días. Sin embargo, el día 16 de mayo, cuando supuestamente Vizcay y Peralta acuden a un garaje de un edificio de Sevilla a entregar 400.000 euros a los futbolistas verdiblancos, los detectives dijeron que Figueras no había salido esa noche –que además era su cumpleaños–, de su casa.

Durante el juicio, el 21 de enero, Vizcay declaró que un utillero del Betis les llevó a aquel parking y que se montaron en una furgoneta en la que estaban Xavi Torres, Jordi Figueras y un tercero que podía ser Antonio Amaya. Que allí entregaron el dinero.

Bien, pues todo esto, a las 12.53 horas de ayer, saltó por los aires. Porque la magistrada que ha presidido desde el pasado 20 de enero el juicio del caso Osasuna tomó la palabra al concluir el juicio para declarar la absolución dictada in voce (a viva voz) sobre el futbolista Jordi Figueras con todos los pronunciamientos favorables.

Los gestos de incredulidad de las acusaciones contrastaban con la defensa de Figueras, cuya satisfacción era extrapolable a la de sus colegas letrados que defienden también los intereses de Antonio Amaya y Xavi Torres. La fórmula elegida por el tribunal de dictar una absolución sin ni siquiera esperar a dictar sentencia escrita, nada más concluir el pleito, es inusual. Se puede imputar al vacío probatorio que para la Sala existe en cuanto a la participación de este futbolista en el delito. Del resto dijo que había que analizarlo con reposo.

Pero el hecho de absolver a Figueras de forma inmediata, sin el análisis de pruebas por escrito y sin necesidad de mayor escrutinio de las declaraciones e informes, deja en el tendido la inexorable sensación de que el delito de amaños se tambaleó ayer en la Sala enjuiciadora como una caña bamboleante. No se trata solo de absolver y, por tanto, terminar ya con la pena de banquillo del jugador, sino que todo el acervo probatorio que las acusaciones de la Fiscalía y la Liga habían construido en torno a Figueras, y por tanto en muchas ocasiones contra Torres y Amaya, vienen a ser ahora seriamente cuestionadas a la vista del actuar del tribunal.

Se deduce así, a la vista de la decisión tomada, que para la Sala entiende que la presunta reunión entre jugadores béticos, al mediodía del 16 de mayo en el bar Filomena y en la que las acusaciones coinciden que se cerraba el encuentro con Vizcay y Peralta, resulta del todo inane. Sin trascendencia alguna. Y por tanto, también ponen en solfa la declaración de Vizcay en la vista, la quinta que hizo en el procedimiento. Con ello, su confesión, la instrucción teledirigida de la que hablan las defensas, la actuación de la Liga como juez y parte, los contactos de Tebas con Suárez y Pina, en fin, la pura rumorología, queda seriamente contra las cuerdas. Y todo hace decantarse, por tanto, porque las juezas no van a apreciar una condena por amaños, que sería la primera en el fútbol español.

El abogado de Figueras, Francisco Calderón, resaltó al acabar la vista oral que su valoración del pronunciamiento absolutorio de su cliente "es muy satisfactoria porque se ha hecho justicia después de seis años muy duros. Y creo que va a ser cuestión de tiempo que éste va a ser el mismo camino que van a llevar las acusaciones contra Xavi Torres y Antonio Amaya?.