La contracrónica

El rebote de Kike

27.02.2021 | 21:38
Moncayola corre a abrazar a Barja

El gol de Kike Barja es fiel reflejo del de Noáin. Que sí, que tuvo suerte, pero es que estamos ante un chaval que no para de buscarla. Con otro jugador estaría la posibilidad de la fortuna, con Barja no. Barja pierde el control del balón, pero sigue luchando hasta el final. El tanto de Kike no es más que una preciosa y fundamental metáfora de su carrera.

Al de Noáin nadie le ha regalado nada. Subió al primer equipo después de ser el mejor del Promesas...y le volvieron a bajar. Otro se habría descentrado. No él. Siguió buscando la suerte hasta que un exentrenador de Osasuna escuchó pitos y decidió darle entrada. Gol. Tras aquel partido el actual técnico del Granada se puso la medalla. No Barja, él siguió trabajando.

Después de consolidarse en el primer equipo, le ocurrieron una serie de desgracias. Que si el cruzado, una apendicitis, el parón por covid. Ahí siguió, buscando su momento. Y este está llegando esta temporada. Barja está completando como revulsivo su mejor temporada en el fútbol profesional. Cuando peor estaba el equipo él ha dado un paso adelante con acciones fundamentales. Como las asistencias a Budimir, por ejemplo. Solo le faltaba estrenarse como goleador en Primera.

Y eso vino en Mendizorroza en un partido en el que Arrasate no quiso dejar nada al azar. Ató cada detalle para que no se escapase nada. Y lo único que se le fue de las manos fueron las dos intervenciones de Lejeune y Laguardia sobre la línea de gol para evitar el tanto de Budimir y de Calleri, respectivamente.

El partido se encaminaba hacia el 0-0 que tampoco era tan malo para Osasuna, ni mucho menos. Pero entonces se juntaron Torres y Rubén en dos metros y pasaron cosas. Vamos, lo habitual cuando se juntan los dos de más calidad del equipo.

El de Arre puso el centro, Budimir no llegó a rematar y aparecieron "las ganas, el hambre, el trabajo", como dijo Arrasate. El extremo controló mal el balón, salió Pacheco y el balón salió rebotado. Todo solucionado para él si no estuviese delante Barja. El de Noáin no se rinde tan fácilmente. Gol y paso enorme.