El Gobierno del Estado ha enfriado bastante la opción de Ezkio para conectar el Tren de Alta Velocidad (TAV) navarro en su salida hacia la CAV. En una reciente respuesta parlamentaria, el Ejecutivo central informa de que el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha finalizado el estudio de viabilidad funcional y explotación y que ambas opciones, tanto la del camino guipuzcoano como la de Vitoria son "viables".

Sin embargo, matiza el Gobierno, la conexión de Ezkio provocaría dificultades de explotación y limitaciones en cuanto a tráficos futuros. Además, el Gobierno reconoce que no puede "garantizar" sin una "campaña geotécnica mucho más intensa" que no resulten afectados los acuíferos de la sierra de Aralar.

Las dudas con la salida por Ezkio

Son argumentos que permiten pensar que el Estado no ve del todo clara la opción de Ezkio, que es la preferida por parte del Gobierno de la CAV y por la que optaba el Gobierno de Navarra en 2018, cuando la presidenta del Ejecutivo foral era Uxue Barkos y el equipo de Infraestructuras realizó unas alegaciones que estudiaran una alternativa de trazado más garantista en lo medioambiental pero que no perdiera la oportunidad de conectar con Ezkio.

En los últimos años, y ya con la socialista María Chivite al frente del Gobierno de Navarra, el Ejecutivo foral ha mantenido un perfil más discreto, muy cauto. Primero, a ver qué dicen los informes y el Ministerio. Y luego, hablamos, aunque incluso el ministro del ramo, el socialista Óscar Puente, no ha ocultado que la opción de Vitoria-Gasteiz es "más plausible". Según el secretario de Estado de Infraestructuras, José Antonio Santano, la decisión definitiva por parte del Ministerio podría estar para la primavera de 2026.

Santano, en el centro y con el pulgar levantado, junto con la delegada de Gobierno, Alicia Echeverría, y el consejero de Cohesión Territorial, Óscar Chivite. Redacción DNN

Las sospechas de varios grupos parlamentarios son las siguientes: el Ministerio prefiere la opción de Vitoria, más barata y accesible, pero de momento prefiere esperar y encargar más estudios antes de hacer algún anuncio oficial definitivo que pueda no gustar al Gobierno de la CAV (en manos del PNV, socio de los socialistas) y al socio principal del PSN en Navarra, que es la coalición Geroa Bai (que lideraba el Gobierno foral en 2018).

Problemas en la circulación y limitaciones con el tráfico

En la reciente respuesta parlamentaria, remitida el 21 de noviembre, el Gobierno central informa de que el Ministerio redacta en estos momentos un estudio informativo complementario entre Pamplona y Alsasua, tramo que dice que es común tanto a la opción de Ezkio como la de Vitoria. Esto es algo que ha generado cierta polémica también entre los expertos, porque algunos ingenieros de caminos ya denunciaron que, en caso de que la alta velocidad concurra por una vía común hasta Alsasua, la salida por Ezkio ya sería prácticamente imposible de llevar a cabo por los radios de giro que necesita el tren.

Finalizado el estudio de explotación y con el 'ok' para ambas opciones, el Gobierno matiza que la de Ezkio "obliga a determinadas circulaciones a realizar inversión de marcha y cizallamiento de las vías, lo cual dificulta la explotación y limita las posibilidades de crecimiento de tráfico a futuro".

Además, continúa el Gobierno, "la alternativa por Ezkio discurre por un macizo potencialmente kárstico y, aunque se han realizado nuevos trazados con una afectación significativamente menor [en referencia a la opción propuesta por Navarra en 2018], no es posible garantizar sin una campaña geotécnica mucho más intensa que no resulten afectados los acuíferos".

Por eso, "hasta que se disponga de todos los datos para tomar una decisión final, se está avanzando en el tramo común a las dos alternativas, entre Pamplona y el entorno de Alsasua". En este tramo "la campaña de sondeos se ha concluido" y continúan el resto de trabajos de cara a pedir la autorización de impacto ambiental. En todo el proceso, destaca el Gobierno central, la "colaboración con el Gobierno de Navarra está siendo fluida y fructífera", tanto "a nivel político como a nivel técnico", especialmente en la campaña de sondeos recién terminada.

Críticas, por un motivo o por otro

Precisamente, la campaña de sondeos recién terminada generó polémica desde el principio, desde que en febrero de este año el secretario Santano dijera que el Ministerio las iba a llevar a cabo con expropiaciones si fuera preciso.

Los sondeos no contaron con la colaboración de muchos ayuntamientos de la zona, reacios a la afección que puede tener la obra a sus pueblos, y fueron vigilados muy de cerca por varios actores.

Entre ellos la Diputación de Gipuzkoa, cuya diputada general, Eider Mendoza, del PNV, criticó que los sondeos del Ministerio no iban encaminados a explorar la opción de 2018, sino otro trazado alternativo. Para Gipuzkoa, la salida de Ezkio es "de vital importancia" porque "está en juego el futuro de Gipuzkoa", apuntaron.

El propio Santano informó entonces que las catas tenían como finalidad explorar una opción que no atravesara Aralar, sino que bordeara el macizo, algo que Mendoza no tenía nada claro porque las autorizaciones de las catas sí que preveían atravesar Aralar.