Osasuna se da una fiesta en Vallecas

Los rojillos se llevan los tres puntos merced a los goles de Moncayola, Rubén García y Kike García

12.02.2022 | 20:27
Rubén y el Chimy celebran el tanto del valenciano.

Osasuna ganó con autoridad en el campo del equipo revelación y confirmó que ha recuperado la buena onda, que tiene que ver con la confianza y la convicción en lo que se hace, algo que viene enseñando desde hace un par de encuentros. Frente al Rayo Vallecano, los hombres de Arrasate firmaron uno de sus mejores encuentros de la temporada como visitante y refrescaron la memoria del campeonato que certificó al principio de curso que no había nadie como ellos en terreno ajeno.

Los rojillos realizaron un ejercicio de equilibrio notable y les alcanzó para todo: para controlar el fútbol rapidísimo del Rayo, gobernar en el encuentro cuando había que imponer el juego, tolerar la ebullición de los locales cuando buscaron la reacción, echar mano del portero cuando se habían superado todas las barreras y, sobre todo, aprovechar las oportunidades y marcar. La puntería de Osasuna fue el salvoconducto con el que pasar por Vallecas sin sufrir daño y llevarse los tres puntos. La amplitud del resultado tampoco debe caer en saco roto porque se visitaba al casa de un coco que se había devorado a casi todos sus visitantes a base de goles y nulas concesiones.

Así te hemos narrado en directo el partido

Osasuna completó un gran partido en todas las líneas y, más allá del resultado, ha dado un paso casi definitivo para la consecución de la permanencia. Con 32 puntos en el casillero con 14 partidos por delante el primer objetivo de la temporada ya asoma por el horizonte y ahora va a depender de la ambición y en entusiasmo escalar en la clasificación y redondear a lo grande una buena campaña. El tiempo lo dirá.

Osasuna se saltó todos los protocolos, rompió el expediente como local del Rayo y lo tiró a la basura y empezó muy pronto a imponer sus normas. A los ocho minutos ya había enredado a la defensa del Rayo en una jugada de lado a lado del ataque a la que le dio un plus el Chimy. El argentino puso su empeño en llegar a un balón poco apetecible y soltó un centro raso, difícil de ejecutar porque venía de una posición forzada, que culminó Moncayola de un derechazo. El gol metió gasolina a un Osasuna que había comenzado carburando y a buen ritmo.

Perfectos en la presión cuando el Rayo tenía el balón y sin complejos con la pelota en su poder, el equipo de Arrasate pasó a ser el dominador del partido porque impuso su mando en todas las facetas del juego. Los defensas no sufrían ante futbolistas pintados en gris como Falcao y Nteka, todas las segundas jugadas correspondían a un centro del campo mucho más atento y vigoroso, y en ataque, Budimir arramplaba con todo, bien arropado por las ayudas de Chimy, Darko y Rubén García.

El centrocampista valenciano estaba teniendo un partido duro porque Balliu no es precisamente un tipo suave y, al contrario, se desempeña como lateral áspero, combativo y malencarado. Sin embargo, tras una combinación con Darko, ayer operando siempre en una zona oscura para los jugadores del Rayo, Rubén decidió saltarse cualquier trámite y resolver de un zapatazo cruzado desde el borde del área que sorpredió a Dimitrievski. Nadie tenía nada que objetar. Quizás Osasuna podía arrugar el ceño porque un par de agarrones en el área no tuvieron ni consideración por el batallón de árbitros y pantallas que vigilan el juego.

Marcadas las distancias, a Osasuna le correspondía tras el paso por los vestuarios estar con temple para detener el ímpetu local, el amor propio tocado por un resultado que escuece y una superioridad palpable. Antes de que el Rayo se aplicara a la presión y a la búsqueda del gol, Moncayola estuvo cerca de firmar el doblete tras rematar alto un balón suelto en el área.

El equipo de Iraola se encomendó a un fútbol entusiasta y caótico, impulsado lo segundo por Nteka, y solo acertó a rematar entre los tres palos por mediación de Falcao, intentona solventada por Sergio Herrera con una doble parada: primero al disparo del colombiano y después a un segundo del inquieto Nteka, ya invalidado por fuera de juego. El árbitro no podía anular el subidón de moral del portero de su equipo.

Superado el temporal, mediana tormenta, Osasuna encaró el tramo final con más energía que el Rayo entre otras cosas porque dejó que él se desgastara en un esfuerzo inútil. En el tiempo de descuento, Kike García culminó la jugada de los cambiados, porque en ella estuvieron Oier y Javi Martínez. Fiesta para todos. Osasuna ya está lanzado.

Ficha técnica:

0 - Rayo Vallecano: Dimitrievski; Balliú, Saveljich (Trejo, m.46), Catena, Kevin Rodrigues (Guardiola, m.74); Valentín, Comesaña (Pathé Ciss, m.81); Isi Palazón (Sylla, m.46), Nteka (Bebé, m.74), Álvaro; y Falcao.

3 - Osasuna: Sergio Herrera; Nacho Vidal, David García, Juan Cruz, Manu Sánchez; Moncayola (Oier, m.86), Torró, Darko; 'Chimy' Ávila (Javi Martínez, m.81), Rubén García (Torres, m.86) y Budimir (Kike García, m.68).

Goles: 0-1: M.8 Moncayola; M.39 Rubén García; 0-3: M.93 Kike García.

Árbitro: Figueroa Vázquez (Comité andaluz). Amonestó a Álvaro (m.23), Saveljich (34), y a Nacho Vidal (70), de Osasuna.

Incidencias: partido correspondiente a la jornada 24 de la Liga Santander, disputado en el estadio de Vallecas de Madrid ante unos 8.000 espectadores.
noticias de noticiasdenavarra