Confesamos que, con nuestro optimismo inveterado, cuando Budimir marcó el 1-0 nos acordamos de la canción de Paul Simon 50 maneras de dejar a tu amante, porque empezamos a pensar: ¿cómo va a hacer Osasuna para dejar escapar la victoria esta vez, como las nueve anteriores? ¿Con ese pasito atrás cada minuto hasta acabar colgados del larguero o con una de esas desconexiones de varios minutos que son como abrir la portería al rival?

Y es que esa canción comienza así: “El problema está dentro de tu cabeza”. Pero, por fortuna, Osasuna hizo lo mejor posible: seguir como con el 0-0. Si algo funciona, no hay que cambiarlo. Y así se acaba la larga racha sin ganar, y con la sorpresa de que la Liga está tan rara que el equipo duerme en la Europa virtual del séptimo puesto –el Girona se lo puede arrebatar hoy por un punto–. Es decir, con las opciones intactas para culminar una gran Liga. Y sin renunciar a una gran Copa.