El Club Atlético Osasuna regresó este martes a los entrenamientos con una sesión a puerta abierta en Tajonar y comenzó a preparar el partido ante el Rayo Vallecano (sábado 24 de enero, 14:00 horas, estadio de Vallecas). El equipo completó una sesión que consistió en activación en el gimnasio y sobre el terreno de juego ejercicios de conservación, ataque-defensa y partidos reducidos. El ambiente en las instalaciones de Tajonar fue notablemente positivo.
La victoria conseguida ante el Oviedo en la última jornada ha supuesto un auténtico chute de confianza para la plantilla. Los jugadores saltaron al césped con una energía renovada y las sensaciones durante el entrenamiento fueron excelentes. Ese triunfo ha servido para reafirmar el buen momento del equipo y para encarar con optimismo el complicado desplazamiento a Vallecas que se avecina.
El técnico Alessio Lisci pudo contar con prácticamente toda la plantilla disponible, aunque hubo algunas ausencias destacadas. En la sesión no participó Iker Benito, que prosiguió con el proceso de recuperación de su lesión de rodilla. El joven futbolista sigue trabajando de forma individualizada bajo la supervisión del departamento médico, con el objetivo de volver cuanto antes a la dinámica del grupo. Por su parte, Ante Budimir se ejercitó en el interior de las instalaciones con menor carga de trabajo, ya que el croata se encuentra con un pequeño proceso vírico, pero se espera que esté de cara a los próximos compromisos.
Promesas
Además, los jugadores de Osasuna Promesas Stamatakis y Alykall completaron el entrenamiento junto al primer equipo, una práctica habitual que permite al cuerpo técnico evaluar a los jugadores del filial y darles rodaje en un contexto de mayor exigencia. El equipo continuará este miércoles con la preparación del partido ante el Rayo Vallecano con una sesión a puerta cerrada en El Sadar. El jueves el equipo se entrenará en Tajonar, la sesión será abierta al público a partir de las 11:20 horas.
Previamente, los de Alessio Lisci trabajarán a puerta cerrada. Por último, los rojillos se ejercitarán el viernes a puerta abierta en Tajonar desde las 11:00 horas, en la previa del encuentro. La moral está alta en el vestuario navarro después de haber sumado tres puntos importantes ante el Oviedo, un resultado que ha devuelto la tranquilidad al grupo y que ha reforzado la confianza en el trabajo que se viene desarrollando. Ahora, el reto pasa por mantener ese nivel en un escenario tan complicado como Vallecas, donde el Rayo suele hacer valer su condición de local.
Un rival a muchas cosas
El Rayo Vallecano anda metido en medio de muchas batallas. Una de las principales es la Conference League, donde el equipo de Iñigo Pérez sigue siendo uno de los conjuntos más potentes en liza. Otra es los problemas sociales que existen entre afición y la propiedad de la entidad, en una guerra constante por el tratamiento que da Martín Presa al club y a los propios socios de la entidad.