Arbeloa vuelve a Pamplona esta semana y lo hace por segunda vez esta temporada después que en septiembre visitase Tajonar y cayese por 1-0 contra el Promesas. Osasuna buscará que la historia se repita, pero ahora entre los primeros equipos. El escenario cambia las modestas gradas de Tajonar por el rugido de El Sadar. El técnico madridista llega ahora al frente del primer equipo, un salto de categoría que, sin embargo, no borra el antecedente que marcó su expediente esta temporada: en Pamplona ya sabe lo que es perder.
El técnico del Real Madrid encara una nueva visita a Pamplona, un escenario que, en lo que va de campaña, ya le ha dado un amargo recordatorio de la competitividad de Tajonar. Ander Yoldi, a pase de Pedroarena, fue el encargado de dar la victoria al filial de Santi Castillejo, en una de las pocas alegrías del filial en una amarga de temporada hasta el momento.
También estuvo presente en la última victoria de Osasuna en El Sadar contra el Madrid
Álvaro Arbeloa regresa a Navarra, esta vez al frente del primer equipo del Real Madrid, pero lo hace con el eco de una derrota todavía reciente y el peso de quince años de historia que El Sadar está ansioso por repetir.
Aquella noche, un Sadar encendido celebró el mítico gol de Javi Camuñas que batió a Casillas y tumbó al Madrid de Mourinho. En el césped, con la camiseta blanca y sufriendo las embestidas de Pandiani (en su famoso enfrentamiento contra CristianoRonaldo) y la garra de Patxi Puñal, estaba el propio Álvaro Arbeloa. Él fue testigo directo de cómo El Sadar puede engullir a cualquier estrella. Desde aquel día, han pasado 15 años de sequía rojilla en casa ante el Madrid, una racha que parece haber durado una eternidad, pero que este sábado se siente más cerca que nunca de romperse.
Curiosamente, en el once del Real Madrid de aquel día jugó Álvaro Arbeloa como titular, por lo que el ahora técnico blanco vivió en primera persona lo que es morder el polvo en Pamplona.
Aquel encuentro se saldó con una ajustada derrota para los de Arbeloa por 1-0, en un partido donde la intensidad del filial rojillo logró neutralizar el esquema del ahora técnico del primer equipo. Ese resultado no solo supuso la pérdida de tres puntos, sino que Osasuna espera que sea solo el antecedente de lo que ocurra esta próxima jornada.
Este sábado, el contexto es distinto, pero el desafío es idéntico. Arbeloa vuelve con la lección aprendida de aquel septiembre, buscando evitar que se repita el guion de la falta de acierto de cara a puerta que condenó al equipo en su anterior visita, pero aunque ahora Arbeloa se siente en el banquillo de los mayores y bajo los focos de la Primera División, el sentimiento en el entorno rojillo es claro.
Si los chavales del Promesas pudieron frenarlo, el fortín de El Sadar está más que preparado para repetir la gesta. Arbeloa vuelve a Pamplona buscando revancha, pero se encontrará con un club que ya sabe cómo desactivarlo. El 23 de septiembre fue el primer aviso, los de Castillejo marcaron el camino y este sábado, El Sadar dictará sentencia.