Osasuna-Betis: homenaje incompleto a los 'indios' de Alzate
Osasuna aprovecha la jornada retro de la Liga para rendir un merecido tributo al equipo que ascendió en 1980 con Alzate de entrenador, pero no puede dedicarle un triunfo
Osasuna aprovechó la jornada retro organizada por la Liga para rendir un merecido tributo al equipo que ascendió a Primera División en 1980, con aquel famoso gol de Rández en Murcia y que puso las basas de la etapa más larga de los rojillos en la máxima categoría (14 años entre 1980 y 1994, igual de extensa que entre 2000 y 2014), pero el resultado del partido contra el Betis no acompañó al homenaje, pues las huestes de Lisci no pudieron pasar del empate (1-1) pese a merecer el triunfo.
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A los integrantes del nutrido grupo de veteranos que logró el ascenso en el 80 y que ya en Primera se ganaron el calificativo de los indios de Pepe Alzate, entrenador del cuadro rojillo entre 1979 y 1983, por su intensidad en la presión y su indetectable movilidad en ataque, les citó el club algo menos de una hora antes del inicio del partido para preparar el homenaje, que consistió en enfundar a los protagonistas del tributo la casaca rojilla elaborada por Macron para la ocasión (azul en el caso del portero, Javier Vicuña hace 46 años y Sergio Herrera en la actualidad) y hacerles saltar al campo con sujetando una enorme bandera de Osasuna, como hicieron hace ya casi medio siglo para festejar un histórico ascenso.
Echeverría, Iriguíbel y Martín Monreal: tridente retro
La idea era imitar con la mayor precisión posible aquel momento, aquel hito, asunto imposible de salida por las ausencias de los malogrados Clemente Iriarte y el melillense Moro Martínez, aunque ambos presentes en la memoria del osasunismo y, para el que la hubiera perdido, recordados también por la megafonía del estadio. Los veteranos protagonistas del homenaje se dieron una vuelta de honor pisando el césped de El Sadar portando la bandera y con Pepe Alzate, su entrenador, siguiente al pelotón unos metros por detrás, saludando a la grada y lanzando besos a diestro y siniestro.
Fueron unos cuantos momentos de felicidad, como la foto compartida con los que este domingo fueron titulares contra el Betis y como el merecido reconocimiento que se llevaron de un Sadar con más de 20.000 personas, tal vez menos que cuando jugaban ellos, pero entregados a la causa. Intentó el Osasuna actual redondear la tarde dedicando una victoria al Osasuna de antaño, y estuvo cerca de conseguirla pese a comenzar perdiendo con un gol del exrojillo Abde, que no lo celebró por respeto a su antiguo equipo, un tanto nivelado después por Budimir, que lo celebró alznado los puños a imagen y semejanza del festejo de Iriguíbel. Un gran detalle para un homenaje incompleto.
