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Tajonar llega a Sudáfrica

Técnicos de la cantera viajaron para formar a entrenadores

Tajonar llega a Sudáfrica

La metodología de la cantera del Club Atlético Osasuna, Tajonar, sigue traspasando fronteras. En esta ocasión, recibió una invitación de la escuela de fútbol sudafricana Rising Stars para impartir un curso de formación dirigido a sus entrenadores.

Durante su estancia, la expedición rojilla, compuesta por Iker Narváez, coordinador de metodología, e Imanol Lobo, analista de la cantera, compartió el modelo de trabajo de Tajonar y participó en los entrenamientos de todos los equipos, desde la categoría sub-12 hasta la sub-18.

“El hecho de poder enviar una expedición más allá de nuestras fronteras para impartir formación a entrenadores supone un reconocimiento al desarrollo metodológico que venimos implementando durante los últimos ocho años”, señala el director de Tajonar, Ángel Alcalde. “Para nosotros es una oportunidad de darnos a conocer, de transmitir nuestra manera de entender y sentir el fútbol, así como de trabajar en sus bases con el resto del mundo. Se trata de una puerta muy importante que se abre en estos momentos y que resulta muy enriquecedora para el Club Atlético Osasuna”.

Rising Stars es una escuela de fútbol que abrió sus puertas hace dos años y medio con el objetivo de ofrecer una educación de calidad a niños y niñas africanos de escasos recursos. Utilizando el fútbol como herramienta de desarrollo, la entidad colabora con centros educativos que otorgan becas a sus jugadores.

El impacto de esta escuela en el ámbito deportivo africano ya se refleja en la presencia de jugadores de Sudáfrica y Ghana en la próxima Copa Africana de Naciones Sub-17. Además, algunos de sus futbolistas ya militan en equipos profesionales de la Premier Soccer League, la primera división sudafricana.

“Hace dos años y medio que mi mujer y yo llegamos a Sudáfrica. Al ver el nivel de los niños y comprobar que carecían de recursos, como alimentación y material educativo, decidimos crear una academia para ayudarles”, explica el fundador de Rising Stars, Richard McEnery.

La escuela se ha consolidado como una de las más destacadas del país y ha encontrado en la metodología de Tajonar un modelo en el que mirarse, valorando no solo la formación deportiva, sino también el desarrollo personal de los jugadores.

“Hemos querido trabajar con Osasuna porque somos conscientes de que, a pesar de las limitaciones en la captación de talento derivadas de su ubicación geográfica, son capaces de formar jugadores de gran nivel gracias a su inversión en metodología y formación. Osasuna ha sido la mejor elección, ya que comparte muchas de las características que queremos fomentar en nuestra cantera”, añade McEnery.

Durante la visita, la expedición rojilla identificó numerosas similitudes entre ambas instituciones. Más allá del aspecto deportivo, ambas entidades apuestan por la formación integral del futbolista, entendiendo que su desarrollo deportivo depende en gran medida del entorno en el que crece.

“Lo que están haciendo es muy similar a lo que hacemos nosotros. Además de la faceta deportiva, ofrecen apoyo académico y procuran garantizar una alimentación equilibrada dentro de sus posibilidades. Los jugadores que, por distintas circunstancias, no cuentan con un entorno familiar estable reciben el respaldo del club. Han comprendido que, si el futbolista está bien atendido y cuenta con apoyo académico, su rendimiento mejora. En ese sentido, compartimos una misma visión basada en la formación integral de la persona”, explica Narváez.

La expedición encontró en Sudáfrica un grupo muy receptivo, con gran interés por conocer en profundidad el ‘Método Tajonar’, lo que facilitó el trabajo de los técnicos y dejó una gran impresión. Asimismo, este viaje ha dejado una marca profunda en lo profesional y lo personal para los entrenadores rojillos.

“Esta visita a Sudáfrica fue una gran experiencia tanto a nivel profesional como personal. Nos ha permitido conocer cómo sienten el fútbol en este país. Hemos visto cómo trabajan con el jugador en contextos muy difíciles. Todo esto nos ha dejado un gran aprendizaje”, comenta Narváez. “Los jugadores y entrenadores mostraron una actitud muy abierta y receptiva. Se tomaban el tiempo para reflexionar sobre cada indicación y planteaban preguntas constantemente. En las sesiones en las que pudimos dirigir los entrenamientos, los jugadores se mostraron respetuosos, atentos y muy implicados. Aprovechaban al máximo cada momento. Su energía, entusiasmo y ganas de aprender generaban un excelente ambiente de trabajo”.