uPN anunció el pasado mes de noviembre que en 2011 no incluirá una partida para presupuestos participativos, una fórmula que inició en 2008 y en estos tres años no ha estado exenta de críticas. Los vecinos de los barrios beneficiarios de las tres ediciones de presupuestos participativos (San Jorge en 2008, Rochapea en 2009, Milagrosa, Arrosadia y Santa María La Real en 2010) hacen su propio balance de la experiencia.
En líneas generales, colectivos de los barrios consultados coinciden en que, a pesar de que la mayoría de las propuestas se han ejecutado, muchas se han hecho con retraso y ha faltado una participación real por parte de los vecinos. Además, han calificado la actuación del Ayuntamiento como una "mera campaña de lavado de imagen", en la que "apenas se han tenido en cuenta las necesidades de los vecinos", según criticó Jose Ramón Ziriza, de la plataforma de colectivos de la Rochapea, barrio que recibió una partida de 500.000 euros. "Nuestra valoración de esta experiencia es negativa, somos muy críticos con esas actuaciones porque creemos que la participación ciudadana es otra cosa, no simplemente dar dinero, sino preocuparse por las necesidades del barrio. El Ayuntamiento ha hecho lo que ha querido sin comentar nada a los vecinos, por esto, algunas ejecuciones han quedado cortas", explicó Ziriza. "Ademas de que todo vino redactado desde arriba, las obras no se han ejecutado a tiempo, a pesar de haberse comprometido a hacerlo en un año", denunció Ziriza, que cuestionó la confianza del Consistorio en la participación ciudadana.
los inicios
Proyectos que no convencen
A principios de 2009 UPN planteó la ampliación de la iniciativa de los presupuestos participativos al barrio de la Rochapea, pero con una cuantía superior a la asignada a San Jorge en 2008, que contó con 300.000 euros. Esta vez la suma ascendió hasta los 500.000 euros (por una enmienda de PSN), lo que conllevó la supresión de una próxima partida para San Jorge. A la vez que se sucedieron las criticas de Nabai y ANV ya que, por esas mismas fechas, todavía no se habían tramitado las obras acordadas en los presupuestos de San Jorge, creció el sentimiento de decepción que manifestaron los vecinos de San Jorge. Los habitantes del barrio ya habían acogido la iniciativa con cierta reticencia y escepticismo desde el primer momento, debido en parte a las fechas en las que se iniciaron las reuniones (en octubre de 2008) y a la incertidumbre sobre su participación "real" en el proyecto.
Tampoco los habitantes de la Rochapea acogieron los presupuestos en 2009 con mucho entusiasmo y con aún más escepticismo que sus vecinos de San Jorge, ya que los tildaron de "migajas"y acusaron al ejecutivo de proyectar "una campaña de marketing" (critica que también había realizado anteriormente ANV). En las reuniones se sucedieron diversas recriminaciones, la mayoría por el "abandono del barrio", la falta de participación y el futuro de la siguiente partida. A pesar de todo, 18 colectivos propusieron la recuperación del parque del Runa, en concreto se solicitó la rehabilitación del molino de Errotazar, la creación de un jardín botánico y una zona de huertas, además de un área como espacio de reunión juvenil y habilitar un lugar de esparcimiento canino.
Sin embargo, el Ayuntamiento desestimó la propuesta, lo que provocó el abandono de las siguientes reuniones por parte de la mayoría de los vecinos de la Rochapea y no impidió que fuese votada, ya que fue añadida por las mismas asociaciones. Además, decenas de habitantes del barrio se concentraron como protesta al "fracaso" de los presupuestos.
El retraso fue la nota dominante desde la "prueba piloto" que significó San Jorge, donde dos de las tres propuestas, previstas para el 2008, finalizaron en 2010. El arreglo del paso subterráneo peatonal situado entre la avenida de Navarra y la de San Jorge tardó casi dos años en cumplirse, la cubierta del espacio público en la trasera del Centro de Salud se instaló este verano y únicamente la elevación de los pasos de cebra en la proximidad de los dos colegios y de la guardería se efectuaron ese mismo año. "El cobertizo lo han hecho tarde y mal, se encuentra expuesto a la intemperie, es demasiado alto y está totalmente abierto. Lo planteamos como una zona que nos protegiese de la lluvia para poder llevar a cabo actividades deportivas y culturales, pero así no se puede", se quejó Julen Mendiguren, vecino de San Jorge. A modo de protesta ante la "ineficacia del proyecto", los vecinos convocaron una concentración provistos con paraguas para mostrar su malestar. "Nuestra valoración es negativa, porque no pueden dar y quitar los presupuestos participativos a su antojo", recalcó Mendiguren.
balance
Polémicas elecciones
Desde la Asociación de vecinos de Santa María La Real, que compartieron una partida de 500.000 euros con la Milagrosa y Arrosadia en 2010, también quedó una sensación de que "la elección de los proyectos ha sido arbitraria, los técnicos han escogido lo que mejor le venía al Ayuntamiento", consideró Margarita Agudo, presidenta de dicha asociación. "Los presupuestos participativos tienen que servir para ver qué quiere la gente y qué necesidades tiene el barrio y había cosas más urgentes que las cámaras. Ahora quedan zonas abandonadas y ni se han tenido en cuenta", continuó Agudo.
El retraso en la ejecución de las obras fue otro de los puntos más cuestionados por esta asociación. En este último caso, el arreglo de las aceras de los barrios de la Milagrosa, Arrosadia y Santa María La Real comenzaron recientemente, en cambio, la eliminación de los cables de luz, "que atraviesan las calles de acera a acera y están al descubierto en las fachadas", permanece en el aire. "Nos dijeron que tenían que llegar a un acuerdo con Iberdrola, pero no pueden quedarse así, es un riesgo y además resulta antiestético", concluyó Agudo.
Por su parte, desde la Milagrosa, Santos Santaquiteria, además de criticar que dejaron "a la asociación de vecinos al margen", aseguró que la instalación de varias cámaras de vídeovigilancia ha sido una decisión interesada sobre la que "no se consultó a los vecinos". Asimismo, Ioseba Santaquiteria coincidió en que han "llenado las calles de cámaras. Ahora tienen el barrio bastante vigilado, sin darnos explicaciones de por qué en esas zonas ni el número de cámaras", agregó este vecino.
Desde la aprobación de la propuesta de las cámaras, el debate entre la posible vulneración de la intimidad de los vecinos y la necesidad de incrementar la seguridad no tardó en abrirse paso entre los habitantes del barrio. Unos consideran que, además de ser una medida de "represión", hay otras "deficiencias" por subsanar, mientras otros alegan que "toda vigilancia es buena" debido a los robos y altercados ocasionales en determinados puntos del barrio.
Por parte del Ayuntamiento de Pamplona, Juan Echenique, director del área de Participación Ciudadana, que ha tomado parte en todo el proceso, aseguró que "el compromiso es acabarlo todo a final de año y va a estar hecho". Echenique reconoció que el primer año en San Jorge "todo comenzó muy tarde". Además, en relación al descontento de los vecinos con la cubierta, el director de Participación Ciudadana explicó, "lo que querían costaba cuatro veces más que lo presupuestado" afirmó que "por ahora se dejará cómo está", aunque no se descarta en un futuro "la posibilidad de ampliarla". En cuanto al retraso en las obras, explicó que en San Jorge, los propios vecinos pidieron que el arreglo del paso subterráneo comenzase en verano. Asimismo, acerca de la Rochapea, afirmó que todos los proyectos estaban hechos, excepto el patinódromo, que asumió como "error nuestro", ya que "se eligió y ahora desde el área de proyectos estratégicos nos han informado de que no cabe en el barrio". Además, declaró que la eliminación de cables en Santa María La Real se llevará a cabo en cuanto finalizase el arreglo de las aceras, ya que el acuerdo con Iberdrola estaba cerrado.