pamplona. La nueva pasarela de Labrit, que une el fuerte de San Bartolomé en la Media Luna con el baluarte de Labrit, quedó ayer por la mañana abierta al tránsito peatonal, después de más de dos meses y medio de obras.

Pasadas las 12.00 horas, la alcaldesa de Pamplona, Yolanda Barcina; la delegada del Gobierno en Navarra, Elma Saiz; el consejero de Cultura y Turismo del Gobierno de Navarra, Juan Ramón Corpas, varios miembros de la corporación municipal, dieron los primeros pasos sobre la estructura, mientras decenas de personas esperaban en ambos extremos de la pasarela en forma de y, que también conecta con los vestuarios del frontón Labrit. Tras la comitiva y, entre gaiteros y los villancicos del grupo coral de la Media Luna, los vecinos estrenaron la estructura de 73,5 metros que atraviesa la Bajada de Labrit.

Su superficie oxidada fue uno de los aspectos más comentados entre los presentes, que cuestionaron si "¿no le faltará una mano de pintura?". Sin embargo, su utilidad no albergó tantas dudas. El principal objetivo de la pasarela es crear una continuidad a lo largo de los jardines de la Taconera, el paseo de Ronda, el entorno del Archivo General, el paseo de Redín, la ronda del Obispo Barbazán y los jardines de la Media Luna, es decir, todo el paseo de las Murallas. La inversión de la pasarela ascendió a los 1,1 millones de euros, procedentes del Fondo Estatal para el Empleo y la Sostenibilidad Local (Plan E), del Gobierno estatal.

Además, está previsto que el uso del ascensor situado en la Media Luna, quinto elevador urbano de la ciudad, comience a principios del año próximo, fechas en las que también se abrirá al público el Centro de Interpretación de las Murallas en el Fortín de San Bartolomé. El coste de estos dos proyectos alcanza los 1.100.689 euros y 1.925.000 euros, respectivamente. Al igual que la pasarela, el ascensor tendrá un acabado oxidado y capacidad para desplazar a 22 personas en cada viaje.

otras actividades Dentro de la inauguración de la nueva pasarela peatonal, el Ayuntamiento de Pamplona organizó, en las inmediaciones de Labrit, varias actividades infantiles durante toda la mañana. Cuentacuentos de la mano del castañero de San Ignacio, Joseba Etxarri, villancicos e hinchables en el Jito Alai atrajeron a los más pequeños, así como el olor de las 200 docenas de castañas y la chocolatada que tuvo lugar en la trasera del Frontón Labrit.