pamplona. El Teléfono de la Esperanza y la Sociedad Gazteluleku se preparan, una Navidad más, para atender a los 90 invitados con los que compartirán mañana la cena de Nochebuena para personas solas. "Una cena de cinco tenedores", tal y como describió uno de los miembros de Gazteluleku y responsable de la organización de esta iniciativa, Kino Sánchez, que se consigue gracias a la generosidad de "proveedores y amigos de la sociedad", así como "donaciones particulares", en forma de champán, un jamón o una cesta de Navidad. "Desde que Gazteluleku empezó a ceder su local para estas cenas, la Cooperativa Hostelería, la carnicería Zuazu, pescados Guerendiáin, pescados Megamar, bodegas Otazu, y bodegas Iñurrieta nos han regalado viandas, vino y pescado; nunca nos han fallado y además, siempre vienen con alguna sorpresa", agradeció Sánchez.
la noche Respecto a los comensales, Sánchez dice que "hay tres momentos importantes; al principio, son un poco reticentes, luego, ya sentados, empiezan a contar historias, y acaban con mucha marcha, gracias a los hermanos Lacunza y Rafael Iribarren, que ponen la música". Luego toca preparar todo aquello que haya sobrado para "poner en un tupper y que esas personas tengan la comida lista al día siguiente", y limpiar a primera hora de la mañana. En este sentido, el vicepresidente del Teléfono de la Esperanza, Pedro Berastegi, quiso agradecer la cesión del local de Gazteluleku desde hace 11 años. "Si no fuese por ellos, nos habría costado mucho más celebrar estas cenas", reconoció Berastegi.