pamplona. Un año y tres meses sin descanso y una sensación de "abandono e impotencia". Ése es el balance de los vecinos de la calle Merced y San Agustín afectados por el ruido que produce la maquinaria del Complejo Deportivo Aquavox (calle San Agustín, 9). Según denuncian los inquilinos de los bloques más cercanos, "supera la normativa", establecida en 55 dB durante el día y 45 por la noche. Lourdes Bagüés y Pilar Uruñuela, vecinas del portal 29 de la calle Merced, citan, por ejemplo, una denuncia del pasado mes de octubre en la que, durante el día, alcanzaba los 57,3 dB y otra, en la que, a las 24.30 horas, llega a los 52 dB. "Han llegado a los 70 dB, cuando, al principio, permanecían encendidas 24 horas. No se podía ni dormir. Costó meses que las apagasen por la noche", se quejó Bagüés. "Pedimos un aislamiento acústico y visual en condiciones", agregó Bagüés. Llamadas, denuncias y peticiones de mediciones sin lograr que, a su juicio, aíslen completamente todas las máquinas. "Han solucionado algunos problemas y han aislado varias, pero de forma chapucera", explicó Bagüés, que asimismo añadió que "nos dijeron que era una pieza estropeada y que no harán las mediciones hasta que no arreglen la máquina". Hasta el momento, Uruñuela aseguró que, "sólo ha venido la Policía Municipal a hacer las mediciones, que daban por encima de la normativa".
molestias Mientras tanto, cuentan como el ruido les acompaña "hasta las 22.00 horas, incluso los festivos", sin contar alguna ocasión en la que, según contó Uruñuela, "alguna máquina saltó en plena noche y empezó a funcionar". "También pedimos que revisen los relojes programadores, para que no vuelva a pasar", agregó Bagüés. "Es una tortura, provoca ansiedad y nerviosismo, no puedes aguantar ese ruido en casa, se supone que tu vivienda te protege de las agresiones externas, nosotras las sufrimos en ella", explicó Uruñuela. "Vivimos en casas rehabilitadas, no es un problema de aislamiento de las ventanas", aseguró Bagüés. Cerrar las ventanas rebaja el ruido, pero no lo elimina. Y la situación, según estas dos vecinas, empeorará en verano. "No vamos a poder ni estar en casa", aseguró Uruñuela. La falta de información es uno de los puntos en los que hicieron hincapié. "Sabemos que hicieron mediciones y no hemos conseguido que nos den el informe, sólo nos dan largas o directamente no nos hacen caso", criticó Bagüés.
Sin embargo, desde Pamplona Centro Histórico, Iñigo Sanciñena aseguró que "todas las medidas correctoras están tomadas" y que "el único ruido anormal lo provocaba una enfriadora estropeada que ya ha sido reparada". Así las cosas, Sanciñeña afirmó que las "mediciones están pedidas y en pocos días se darán a conocer". Respecto a un posible incumplimiento de la normativa, Sanciñeña no dudó en que "cumplimos con los parámetros".