pamplona - El mundo es bastante grande, quizá no tanto como para que no sepamos su geografía pero sí como para que no seamos conscientes, o ni si quiera conozcamos, algunas realidades que ocurren en el globo azul.

Yo no soy bruja y No estoy en venta son dos documentales que destapan dos de tantas realidades poco conocidas. Dirigidos por el pamplonés Raúl de la Fuente, ganador de un Goya a Mejor Documental por Minerita, muestran dos de los proyectos en los que Misiones Salesianas llevan trabajando ya durante 20 años en África.

El primero de estos filmes relata la realidad de niños y niñas que son acusados de brujería y por ello sufren castigos físicos y psíquicos. Estos menores son acogidos por los misioneros salesianos en Kara (Togo). Esta horrible práctica se produce por “la miseria, a parte de la ignorancia y la cultura, porque es una realidad muy curiosa ya que se da en las capas sociales africanas más pobres”, explica José Antonio Alemán, oriundo de Pamplona, voluntario en Misiones Salesianas en Pamplona.

Y es que un niño es acusado de ser brujo cuando es más inquieto, inteligente, padece alguna discapacidad o sufre alguna enfermedad, “cuando no lo quieren, produce gasto o no es de cierta manera, lo rechazan”, especifica José Antonio.

Los documentales han sido presentados en Europa y EEUU pero en Togo no, ya que podría causar problemas, “incluso políticos, porque denuncia una realidad de manera potente en la que está incluida toda la sociedad”, relata.

En cambio, el segundo documental muestra a través de las historias de dos niños benineses la venta y tráfico infantil y los destinos que les aguardan a los pequeños en explotaciones agrícolas, minas, venta ambulante, esclavitud doméstica o explotación sexual, y cómo desde las Misiones Salesianas se enfrentan al problema. Patricia Rodríguez, responsable de Proyectos de la organización vinculada a la orden de los Salesianos, añade que en la época en la que empezaron a trabajar había niños que salían de su casa porque eran maltratados o les echaban. Sin embargo, “la sociedad se ha ido degradando y el fenómeno del tráfico y venta de niños ha ido aumentando en los últimos 20 años”. Tanto es así que un “60% de los menores acogidos son por tráfico infantil”, alerta la responsable.

Y aunque los documentales tratan problemas diferentes, “van relacionadas con la misma historia que es la miseria de esos países”, explica José Antonio.

nuevos proyectos Lo que pretenden con estos documentales es difundir estos hechos y “denunciar esta realidad en África, que también puede existir en otros continentes, pero que se da sobre todo en el africano y que es una realidad muy dura. Y, además, tocar un poco el corazón de la gente y la sensibilidad”, afirma José Antonio.

El realizador de los filmes expresa que lo más complicado es explicar cuál es el fenómeno porque se trata de “una realidad muy compleja que requeriría de 20 capítulos para poder ser explicado en profundidad, y lo que queríamos denunciar es que hay menores cuyos derechos están siendo vulnerados”.

El director añade que lo bueno de trabajar con Salesianos es que cuentan con “un acceso muy directo a la realidad con la que trabajan y siempre es un seguro trabajar con ellos”. Además, ya tiene otro proyecto entre manos que se estrenará en diciembre y que cuenta la realidad de “las últimas víctimas del conflicto armado de Costa de Marfil y lo que se vive desde las Misiones Salesianas”, anuncia Raúl.