Los buffets libres son un gran recurso para aquellos que quieren comer un poco de todo, a su ritmo, pero también son una autopista hacia el atracón para personas que tratan de aprovechar que van a pagar lo mismo por mucho que coman. Y ese comer hasta reventar hay veces que se convierte en literal: hay quienes revientan por arriba y acaban vomitando en el baño, ya sea por empacho o porque quieren hacer sitio para ingerir algo más, que ya sabemos que milagrosamente siempre hay espacio para el postre, por muy llenos que estemos.
Suplemento por vómito
Pues bien, un restaurante de Gelves, en el Aljarafe sevillano, ha decidido que, si bien acepta que los clientes coman todo lo que quieran, no tiene por qué tragar (nunca mejor dicho) con los restos de sus vómitos. Que el esfuerzo físico e incluso mental de limpiar vómitos tiene que tener un precio en forma de suplemento. El que vomita lo paga. Y ha generado bastante revuelo en las redes sociales, como no podía ser de otra forma.
Este buffet de sushi, conocido como Sushi Toro, ha tomado esa medida después de haber vivido unos cuantos episodios de ese tipo, que no son agradables ni para los empleados ni para el resto de los clientes, que pueden encontrarse con situaciones desagradables en el baño, si es que suceden en el baño, que a veces ocurren en zonas más comprometidas, como en la mesa de al lado mientras otros comen.
Y para que no haya episodios (más desagradables) ha querido avisar a todos los clientes de antemano, colocando un cartel claro y directo: si el vómito es consecuencia de haber comido demasiado, se podrá cobrar un suplemento de limpieza. Y también lo han avisado en sus perfiles de las redes sociales.
La limpieza se paga
La decisión no busca tanto castigar como cubrir costes. “Si un cliente vomita debido a haber comido en exceso, el restaurante se reserva el derecho de cobrar un suplemento por limpieza”, dice el cartel. Y en sus redes explican que la medida responde a una cuestión práctica: mantener las condiciones de higiene y evitar que este tipo de situaciones afecten al resto de clientes, que no tienen por qué compartir experiencia ni olores con alguien que se ha pasado de la raya en cuanto a comida.
Además, recuerdan algo que suele olvidarse en los restaurantes de barra libre: que el concepto no implica una competición ni un reto personal. “Por favor, pidan lo que puedan comer”, imploran.
Debate viral
Como era de esperar, la iniciativa ha dividido a la opinión pública. Hay quien la considera razonable, porque nadie quiere limpiar lo que otro no ha sabido gestionar, y quien la ve excesiva o difícil de aplicar, porque no siempre es sencillo determinar cuándo un vómito es por empacho y no porque algo ha sentado mal, por una comida en mal estado o por enfermedad. Ya había algún restaurante que penalizaba dejar comida en el plato, pero ahora se castiga lo contrario: comer demasiado si eso trae como consecuencia un vómito en el local.