La Vermutería Río, establecimiento histórico de la calle San Nicolás, ha superado una nueva marca en su trayectoria: dos millones de fritos de huevo vendidos desde que instaló su icónico contador de unidades en 2015. La cifra, certificada por el propio local, corona más de una década en la que este pintxo se ha convertido en un referente de la tradición culinaria pamplonesa.

El contador, visible para clientes y transeúntes, ha sido tradicionalmente un símbolo de la vida cotidiana del bar y de la pasión que despiertan sus especialidades, especialmente el frito de huevo que desde hace años figura entre los clásicos del vermú en Pamplona.

De receta centenaria a hito colectivo

La receta del frito de huevo tiene raíces longevas en el Río. Fue ideada en 1963 por Joaquín Barberena, antiguo propietario del local, y desde entonces ha permanecido prácticamente intacta. Medio huevo duro se envuelve en bechamel elaborada al momento y se reboza con una pasta cuya textura crujiente contrasta con el interior suave del huevo: un equilibrio que ha sido clave en su popularidad. En la actualidad, Roberto Irurzun, Roberto RecasénsJavier Preboste son los encargados de llevar el negocio.

En 2015, el bar se trasladó del número 13 al 15 de la misma calle, y fue entonces cuando se implementó el contador que, con el paso de los años, ha registrado el ritmo de consumo de este pintxo singular. En menos de diez años, la cifra acumulada alcanzada ha superado ampliamente las expectativas iniciales de los propietarios.

Infografía del bar el Río. Notebook LM

Un clásico que sobrevive a las modas

La Vermutería Río lleva décadas siendo punto de referencia en las rutas de pintxos de Pamplona, y su producto estrella ha trascendido generaciones. El gesto de acercarse a la barra, pedir un vermú acompañado de un frito de huevo y conversar con otros comensales forma parte del imaginario social y gastronómico de la ciudad.

Además de este registro de ventas, el local ha sido reconocido en competiciones de gastronomía regional; en 2025 obtuvo la distinción de Mejor Bar de Pintxos en el Campeonato de Pintxos 18/70 Euskadi y Navarra, un premio que celebra la creatividad y la fidelidad a la tradición dentro del sector hostelero.

Un hito para cliente y hosteleros

Para los responsables del bar, este nuevo hito no es solo un número. El contador que marca los fritos vendidos es, para ellos, la mejor fotografía de la historia reciente del establecimiento: un dato que testimonia la fidelidad de vecinos, visitantes y generaciones que han hecho de este pintxo parte de su cotidianeidad.

A pesar de las restricciones que atravesó la hostelería en años recientes, el ritmo de consumo ha continuado con fuerza. El frito de huevo de la Vermutería Río no es solo un producto de barra: es parte de la cultura gastronómica de Pamplona, un clásico que, generación tras generación, sigue llenando bares y conversaciones.