El Casco Viejo de Pamplona despide a uno de sus vecinos más reconocibles. Ramón Goñi Echeverría, de 71 años, ha fallecido tras permanecer durante años ingresado en el centro Infanta Elena, donde residía debido a la parálisis cerebral que padecía desde hace décadas.

Goñi era una figura muy conocida en las calles del centro histórico, especialmente en el entorno de sus bares, donde durante años fue un habitual. Siempre en su silla de ruedas, con destreza y velocidad sin igual, formaba parte del paisaje cotidiano de una zona en la que era ampliamente reconocido y apreciado por vecinos, hosteleros y clientes.

Su carácter amable y cariñoso y su presencia constante le convirtieron en un rostro familiar para varias generaciones de pamploneses. Más allá de sus limitaciones físicas, quienes le conocieron destacan su pasión por la música, especialmente por el rock and roll, y recuerdan cómo durante años asistió con frecuencia a conciertos, una de sus grandes aficiones.

Hace apenas dos semanas, varios vecinos del Casco Viejo y responsables del conocido Bar Zuriza acudieron a visitarle al centro en el que residía. En un gesto cargado de cariño, le acompañaron en un pequeño paseo, reviviendo por unas horas la rutina que durante tanto tiempo formó parte de su vida.

Ramón Goñi, en el centro de la imagen, durante de su último cumpleaños en lo Viejo. D.N.

Su fallecimiento ha generado pesar en el barrio, donde muchos destacan el vínculo que mantenía con el entorno y el recuerdo imborrable que deja entre quienes compartieron con él sonrisas, música y momentos cotidianos.