Actos festivos pero también culturales y deportivos que se adueñan del Casco Viejo, un límite difícil de controlar entre el uso y el abuso del espacio público. El colectivo vecinal de Alde Zaharra Nahiko ha puesto el punto de mira ahora en el último ejemplo, la celebración del Spain T100 Pamplona, el pasado 23 de mayo por las calles de la ciudad, y que terminó con meta en la plaza del Castillo.
La prueba, en su primera edición, se celebró en la Comunidad Foral durante los últimos días de mayo: “El sábado 23 de mayo tuvo lugar la enésima carrera por las calles del Casco Viejo de Pamplona”, un acto que, según precisan, el Ayuntamiento de Pamplona y el Gobierno de Navarra, junto con la Federación Española de Triatlón (FETRI) y otros colectivos participaron en la organización desde distintos puntos de vista.
Por un lado, “con la cesión de zonas clave, ya que el Ayuntamiento cede espacios emblemáticos integrando en los mismos el desarrollo de la prueba”. También pone “un dispositivo de Policía Municipal que coordina el corte de calles, el desvío del tráfico y vela por la seguridad tanto de triatletas como de peatones durante el fin de semana de la competición” y facilita “las tareas de montaje de las estructuras de meta, zonas de retransmisión televisiva, gradas y áreas de servicios médicos locales”.
“No es nuestro afán hablar mal del deporte, pero ¿no cambia alguno de sus valores cuando se convierte en una actividad que arrasa a su paso y se lucra?”
A cambio, según detalla Nahiko, Pamplona “recibe promoción económica y dinamización comercial”, dado que, supuestamente, “el evento sirve como un escaparate internacional (emitido en más de 195 territorios) para potenciar la candidatura de la región como referente deportivo”, indican. También recuerdan que se destacó desde las instituciones que “impulsa el comercio local, ya que los voluntarios de la organización recibían un vale de 20 euros canjeable en los comercios locales de Pamplona”.
Sin embargo, el colectivo vecinal Nahiko no ve de la misma manera la celebración de la prueba en su barrio. “Participaron unas 1.500 personas más acompañantes. ¿Había previstos aseos y papeleras como en otros eventos?”. Recuerdan, así, que “las plazas de aseo se han reducido con el derribo de los baños del paseo de Sarasate”.
"El barrio cambia de personalidad y se llena de suciedad"
Indican que en la celebración de la prueba “los y las residentes, meros figurantes de este evento, no recibimos bonos para comprar, no podemos andar libremente por nuestras calles, nos encontramos con un barrio que cambia de personalidad y se llena de suciedad”. Porque, según añaden, “esos bonos seguramente sería para consumir en bares” y más detalles: “La organización estuvo toda la semana cortando zonas y las pruebas de megafonía invadiendo nuestros hogares”.
Nahiko quiere precisar que “no es nuestro afán hablar mal del deporte”, pero “¿no cambia alguno de sus valores cuando se convierte en una actividad que arrasa a su paso y se lucra?”. En este sentido, lanzan una crítica mayor: “¿Todas las carreras tienen que acabar en lo viejo? ¿Todas tienen que pasar por el recorrido del encierro?”.
Por todo ello, desde Nahiko AZ exigen “poner límites a la excesiva acumulación de actividades de este carácter en el Casco Viejo”, porque “el nombre de Pamplona no necesita más promoción a nuestra costa colapsando las calles a pocas semanas de unas fiestas (los Sanfermines) que a las y los vecinos perjudican más que benefician”, concluyen.