Pamplona - El navarro Alberto Ongay salvó ayer el primer match ball del que dispuso México para ganar el Mundial de pelota vasca que se está disputando en su país. El delantero de Satrustegi se hizo con la medalla de oro en la modalidad de mano individual en frontón de 36 metros, lo que ha permitido a España pelear con México durante esta pasada madrugada por el título absoluto de la competición. Ongay, exprofesional con la empresa Aspe, derrotó en la final al mexicano Fernando Momo Medina, que también fue profesional con Asegarce, en dos igualadas mangas (10-9 y 10-7).
Si Medina hubiera ganado el partido, México se habría asegurado el título absoluto, ya que al cierre de esta edición encabezaba el medallero con cuatro oros. Pero España, tras el triunfo de Ongay, sumaba tres y mantenía intactas sus opciones de revalidar el éxito que cosechó hace cuatro años en la localidad francesa de Pau.
Tras el partido de mano individual en frontón de 36 metros todavía quedaban por disputarse tres finales más y en todas ellas había representación española: un doble enfrentamiento en frontenis (en hombres y en mujeres) contra México y un duelo contra Francia en paleta cuero en frontón de 36 metros.
Rossi, a las puertas del podio El único representante italiano en el Mundial, Jean-Baptiste Rossi, no pudo conseguir su objetivo de subir al podio en la modalidad de paleta goma individual en frontón de 30 metros. El italiano, aunque nacido en Baiona, explicó hace escasos días a este periódico la peculiar manera de financiarse su viaje a México (lo hizo a través de una campaña de crowdfunding por Internet que le sirvió para recaudar unos cuantos euros) y añadió que su objetivo era subir al podio. Sin embargo, Rossi cayó en el partido por el tercer puesto con el argentino Javier Alejando Nicosia, que le batió en dos mangas (15-3 y 15-11).