pamplona. Su familia es símbolo del carlismo. ¿Cree usted que ahora algún joven sabe qué es un requeté?
No. El carlismo ha pasado, fue una época muy importante pero ahora ya no tenemos ni rey. Franco hizo mucho daño a los carlistas porque los unificó con la Falange cuando eran dos grupos distintos: unos tenían historia y otros, no. En pueblos como Leitza hubo muchos nacionalistas que se hicieron falangistas.
¿Cuántas persona viven en casa Baleztena, en el paseo Sarasate?
De normal, cinco, entre ellas tres hermanas solteras, dos fastidiadas.
Mantener ese edificio y la casa de Leitza debe ser prohibitivo. ¿No han pensado en venderlas?
No. Y eso que nos han ofrecido bastante dinero. Detrás de la casa del paseo de Sarasate estuvo el PNV, ¡lo que hubiera sido!, y Miguel Sanz siempre dice que quiere comprar la de Leitza. Un día le comenté que a lo mejor se la vendíamos, pero con una condición: que pusiera en el balcón la bandera de Navarra con la laureada. Se llevó a las manos a la cabeza porque no puede con la laureada.
Eso evoca el suceso en el que un amigo de su familia, Silvestre Zubitur, disparó a unos globos que sostenían una ikurriña gigante frente a la casa, donde colgaba una enseña española.
Lo que pasó fue terrible. No hay en el mundo una nación que no quiera su bandera, sin embargo en España, ¿por qué esa manía a ser españoles?
¿Esto le ha llevado a entrar en política?
Yo me he metido en política siempre. En las primeras elecciones trabajé para Alianza Popular, de Fraga, pero hasta ahora no me había presentado en unas listas. Yo soy mucho más de derechas que AP o el PP.
¿Y el partido de Nieves Ciprés es el más de derechas que ha podido encontrar? ¿Si hubiera alguno más a la derecha se afiliaría?
Más a la derecha creo que no puede haber. Le falta una cosa, además de Derecha Navarra y Española deberían haberle puesto Católica porque este momento no puede ser más anticatólico. NaBai ha dicho varias veces que hay que quitar las cruces de las instituciones cuando su bandera es la bicrucífera: tiene la cruz de San Andrés y la blanca de la Cristiandad.
Es usted amante de la tradición. ¿Sigue teniendo oratorio y teatro en casa?
Si, el oratorio de La Dolorosa. Teatro teníamos en la de Leitza y solíamos hacer funciones porque mi padre era muy aficionado y escribía obras.
¿Y sigue poniéndose velo en Semana Santa?
Sí, claro. Este año era la única que lo llevaba para visitar monumentos. No sé si mi sobrino pasó vergüenza.
¿Qué tradiciones recuperaría?
La de la mantilla era muy bonita, como bonitos eran los Sanfermines. Ahora no me gustan nada, hace años eran señoriales, ahora viene toda la zarrapastrosería y cómo dejan la plaza del Castillo. ¡No hay derecho! Las cuadrillas son unos majaderos y las peñas, antipáticas. El año pasado, una intentó introducir la pancarta por el ventanal de casa, la cogí pero no tuve fuerza para meterla dentro y dejarles sin ella. Les grité: ¡cobardes! y la Policía Foral no hizo nada.
¿Por qué sigue diciendo vascuence en lugar de euskera?
Eso es otra cosa que no me gusta, prefiero vascuence. Mis abuelos maternos lo hablaban. Era una lengua que se hablaba y gustaba pero ahora es un arma política. Además, lo oigo hablar en Pamplona y me da vergüenza porque lo hacen fatal.
¿Le hubiera gustado hablarlo?
Sí, pero no soy muy estudiosa.
En su familia hay personajes muy populares, desde la primera mujer chófer a su padre, Premín de Iruña. ¿Cuál es su favorito?
Mi padre. Era muy particular. En un encierro se disfrazó de inglés y entró en la plaza con los primeros mozos llevando cámara y trípode. El público empezó a gritar: ¡Qué se retire este turista inglés!, hasta que se quitó el salacot y le reconocieron.
Su padre, Ignacio, inició la Cabalgata, de hecho, hay niños que creían que los Reyes eran los Baleztena...
Sí, la empezó con sus amigos. Iba de Rey Negro y cuando dejó de salir le sustituyeron mis hermanos. Mi padre también hizo de Rey Negro en Leganés, durante la guerra, se le desbocó el caballo y casi entra en Madrid disfrazado. Le hubieran tomado por la Guardia Mora de Franco (risas)...
¿Leitza o Montejurra?
Yo tengo que estar en Leitza en San Tiburcio. Montejura era muy bonito, pero lo echaron a perder con aquello de los tiros.