roma. Alejandro Agag, yerno del expresidente del Gobierno José María Aznar, negó ayer haber recibido comisión alguna por parte del grupo industrial italiano Finmeccanica, por su mediación en la concesión de un contrato de 600 millones de euros entre el coloso del sector público transalpino y el Ejecutivo colombiano. Agag, a quien se atribuye haber cobrado el 5% de esa transacción (30 millones), es acusado asimismo en unas conversaciones pinchadas por la Fiscalía de Nápoles y atribuidas a la antigua Miss Colombia, Debbie Castañeda, de haberle negado a ésta su parte de la operación, que ella cifra en 6 millones.
En un comunicado de prensa, Agag expresaba su "indignación" al ver que su nombre había salido a relucir en los medios a través de la difusión del contenido de las escuchas realizadas a Castañeda. "Hace varios meses Finmeccanica contactó con el señor Agag para proponer una colaboración en la expansión internacional de su división ferroviaria. Se produjeron encuentros y conversaciones con distintos responsables de Finmeccanica que finalmente no produjeron ningún resultado", reza la nota del yerno de Aznar. "No se firmó ningún acuerdo, contrato o convenio de ningún tipo entre Finmeccanica y el señor Agag. El señor Agag no recibió ninguna remuneración, comisión, sueldo o compensación alguna de Finmeccanica o de ninguna otra compañía relacionada con alguna transacción con Finmeccanica", proseguía el texto. "Las cantidades y circunstancias a las que las personas hacen referencia en conversaciones hoy publicadas pueden ser solo fruto de la imaginación de esas personas", concluía.
Sin embargo Il Fatto Quotidiano, periódico local de Nápoles que publicó las escuchas, insistía en el papel clave de Agag en la operación, corroborado por un segundo pinchazo, esta vez relacionado con el director comercial de Finmeccanica, Paolo Pozzessere, a quien Castañeda reclamó una conversación con Berlusconi, para que éste mediara en su conflicto con Agag.