madrid - Carmen Rodríguez Quijano, exmujer de Francisco Correa, afirmó ayer que accedió a figurar como administradora de dos empresas de la trama Gürtel porque así se lo pidió su marido, y lo único que hacía era firmar lo que él le pedía sin mirar de qué se trataba. “No le di mayor importancia; me lo pidió y en ese momento no sabía todo lo que puede conllevar; la verdad es que confié y lo hice”, afirmó a preguntas de la fiscal sobre por qué aceptó ser administradora de la agencia de viajes de la trama, Pasadena, que pagó viajes a políticos como comisiones a cambio de interceder en contratos públicos. Quijano, con la misma estrategia que la infanta Cristina en el caso Nóos, también fue administradora de Special Events, la empresa de Correa que organizó multitud de actos para el PP. Lo único que hacía respecto a esas sociedades, dijo, es firmar los “libros de actas”. “Me llamaba mi exmarido, yo bajaba, firmaba y me iba”, dijo, ante lo que la fiscal preguntó: “¿Sin ver de qué se trataba?”. “Sí”, respondió.

Quijano fue la primera acusada en declarar en el llamado bloque Majadahonda del macrojuicio de Gürtel y se enfrenta a una petición de 35 años y 7 meses de cárcel por participar en las actividades de su exmarido en este municipio. La acusada trabajó en el Consistorio de 2001 a 2005 y fue directora de gabinete de la Alcaldía. Dentro de sus funciones, le competía organizar actos públicos, la representación protocolaria del alcalde y la gestión presupuestaria los gastos de comunicación y publicidad de cualquier concejalía. Según la Fiscalía, medió para adjudicar contratos a las empresas de su marido, que pagaron en comisiones 723.692 euros para sufragar gastos del PP. - Efe