La tramitación de los presupuestos vuelve a traer la habitual parafernalia de negociación. Mientras el Gobierno acaba de definir el techo de gasto, con las habituales disputas entre sus socios, los dos posibles apoyos parlamentarios buscan su parte de protagonismo. De un lado EH Bildu, que se ha consolidado como el socio presupuestario preferente del Gobierno foral tras cinco acuerdos consecutivos. Y por otro UPN, que aprovecha el momento para mostrar una alternativa.

Esta vez sin embargo el guión ha cambiado. Si antes el era el Gobierno, y en especial el PSN, quien buscaba abrir la negociación a UPN para transmitir un mensaje de diálogo y centralidad, ahora son los regionalistas quienes reclaman poder sentarse en la mesa. Aunque unos y otros asuman que el acuerdo es a todas luces inviable.

Ha sido la presidenta de UPN, Cristina Ibarrola, quien esta vez ha trasladado la voluntad de negociación. “Si nos llaman, acudiremos”, señaló el pasado miércoles sin ocultar el malestar de su partido por que esta vez el Gobierno ni siquiera haya tenido un gesto de cortesía. “Si UPN quiere hablar, hablaremos”, replicó ayer la presidenta, María Chivite.

"Si UPN quiere hablar, hablaremos, pero el año pasado se les llamó y no acudieron a la cita"

María Chivite - Presidenta del Gobierno de Navarra

El margen de acuerdo sin embargo es limitado, por no decir nulo. A juicio de Chivite, el deseo de diálogo expuesto por Ibarrola “no resulta muy coherente” ya que, señala, “UPN se dedica a insultar al Partido Socialista todos los días”. Es más, hasta ahora los regionalistas veían la ronda de contactos presupuestarios como un intento del Gobierno de lavar sus acuerdos con EH Bildu. “El año pasado se les llamó y no acudieron a la cita”, recordó ayer Chivite. No obstante, la presidenta reiteró que este “es un Gobierno que dialoga, que negocia, no solo con las formaciones políticas, sino con el conjunto de la sociedad”. “Y desde luego si UPN quiere que hablemos, hablaremos”, garantizó.